Vendedores ambulantes de comida preocupados por nuevas normas municipales

(Jay Janner, ¡ahora sí!)

(Jay Janner, ¡ahora sí!)

Juan Castillo, ¡ahora sí!

Sus nombres son originales: Hey Cupcake, Kebabalicious, Dog Almighty. Y sus menús de comida parecen interminables. Nos referimos a los carritos de comida de Austin, que le dan onda a la ciudad según John Spillyards, co-propietario de Holy Cacao, un carrito de postres gourmet instalado en un patio de comidas en la calle S. 1st.

Los vendedores ambulantes de comida sirven papas fritas belgas, curry indio, asado coreano, sándwiches cubanos y casi cualquier cosa que uno se pueda imaginar, por lo que es un negocio en auge. Y, comparados con los restaurantes tradicionales, tienen que lidiar con menos normativas burocráticas del municipio. Esto les ha permitido mantener sus costos de operación más bajo, lo que a su vez ha contribuido al auge que vive el sector.

En el año 2006, Austin contaba con 648 vendedores ambulantes de alimentos autorizados, cifra que estaría por duplicarse y llegar a 1,620 en octubre de 2011, según proyecciones municipales.

Sin embargo, el Departamento de Salud y Servicios Humanos de Austin y el condado de Travis recomendieron aumentar las regulaciones de higiene, salud y seguridad de los vendedores ambulantes de alimentos. Si la propuesta es aprobada por el Concejo Municipal, habrá un nuevo estándar en la industria, aumentará la fiscalización municipal, y se impondrán nuevos costos para los permisos, inspecciones y proyectos de instalación.

Las recomendaciones aún no se han incluido en la agenda de un comité del Concejo pero ya están provocando una controversia. Algunos discuten qué los venddores ambulantes hacen Austin tan especial y hasta qué punto las regulaciones pueden impedir el desarrollo de los empresarios más pequeños.
De ser aprobada, la nueva normativa podría dejar fuera del negocio a varios operadores de carritos de comida, dijo Bob Gentry, co-propietario de Torchy’s Tacos que opera un carrito junto a Holy Cacao.

La revisión de la normativa actual fue iniciada por Tom Ramsey, dueño de Snappy Snacks, una empresa basada en Pflugerville y que arrienda una flota de 70 carros de alimentos a operadores independientes que abastecen sobre todo a trabajadores de la construcción, torres de oficinas y grandes empresas.

Según la definición del Municipio de Austin, los carritos ambulantes y los que pasan la mayor parte del tiempo estacionados son regulados de igual forma, algo que a algunos operadores les molesta porque consideran que son negocios diferentes.

En mayo pasado, Ramsey dijo al Concejo Municipal que se requieren normas más estrictas para hacer frente a lo que describió como graves riesgos para la salud, la seguridad y el medio ambiente en la industria ambulante de comida y servicios de alimentación. Esto llevó al Concejo a solicitar al personal municipal revisar las actuale normas. Un comité de salud está considerando 10 de los 42 temas incluidos por Ramsey. La ordenanza de venta ambulante de alimentos podría incluir prueba de seguros de responsabilidad civil, permiso para cobrar impuesto de venta estatal, uso diario de una despensa y permisos para el uso de un tanque de gas propano, entre otros.

Ramsey afirma que los vendedores ilegítimos están haciendo todo lo posible para salir a vender de forma rápida y económica, ofrecen comida preparada en casa –en contra de los reglamentos municipales- que guardan en el maletero de sus carros o el pickup de sus camionetas, no pagan impuestos, operan camiones improvisados con tanques de gas propano montados peligrosamente en sus vehículos, limpian sus vehículos y vierten el aceite usado en lugares no equipados para ello.

Ramsey dice que estos vendedores ilegales están perjudicando su negocio. La semana pasada 21 de sus 70 camiones estaban paralizados y sus ventas han bajado 65% en un año.

Algunos propietarios acusan a Ramsey de usar el Concejo Municipal para fiscalizar a su competencia. Ramsey dijo que sólo busca la igualdad de condiciones con sus competidores y que no tiene nada en contra de los operadores ambulantes de comida.

Traducido del Austin American-Statesman

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