Una noche en agosto

Austin dedica el 10 de octubre para reconocer los logros de este filme

Las cintas independientes en español ya tienen un mercado viable estadounidense y varios estudios se han dando cuenta, mientras cineastas aprovechan esta realidad.

Primero, porque cineastas como Guillermo del Toro (El laberinto del fauno), Alejandro González Iñárritu (Babel) y Alfonso Cuarón (Children of Men) comprobaron a Hollywood que los directores mexicanos pueden competir en las taquillas estadounidenses y capturar una audiencia general.

Luego, porque Patricia Riggen, directora de La misma luna, mostró que la historia de la lucha del inmigrante también podría atraer ganancias (que es lo que busca todo gerente de estudios de Hollywood) cuando su película quebró record en la taquilla de este país.

Recientemente, Chris Eska, un cineasta local, siguió los pasos de estos grandes directores y de nuevo ha verificando que su último proyecto, August Evening (Una noche en agosto), una cinta independiente de bajo ingresos hispanohablante, también tiene un mercado asequible.

Corre la voz

Ahora, la ciudad de Austin ha proclamado el 10 de octubre como “el día oficial de Una noche en agosto” en esta ciudad, uno de varios homenajes y honores que ha recibido esta pequeña película de 127 minutos filmada completamente en Texas.

Por parte de una proclamación, el Consejo reconoce los logros, eventos y a individuales durante ciertas fechas. Y este día le toca a la película, un logro para el cineasta y su reparto así como para todo cine latino hispanohablante ya que la atención a este tipo de filmes ha sido anormal. “Es un reconocimiento honorario”, dijo Rossana Barrios, de la oficina del alcalde interino Brewster McCracken sobre la proclamación. Porque la mayoría de películas independientes como Una noche en agosto no tienen el respaldo de millones de dólares para promoción como El hombre araña, mucha gente no tiene la oportunidad de conocer estas contribuciones al cine. Por lo mismo, proclamar un día municipal especial es sólo una de las maneras que ayuda a promover a cintas como Una noche en agosto.

“Yo típicamente no trabajo en cosas de promoción”, cuenta Jacqueline Rush Rivera, portavoz de la película quien ha enfocado su tiempo para promover la película. Como es raro y difícil que una historia latina llegue a la pantalla grande, “pensé que seria una lastima si la gente no llegaría a conocer a esta película” dijo Rush Rivera.

Como homenaje a las muchas películas latinas del pasado que nunca conocieron una audiencia, Rush Rivera decidió ayudar a promocionar del cine latino de hoy con Una noche en agosto, un trabajo que ha resultado ser para ella una experiencia positiva gracias al tema familiar de la película.

En la cinta Jaime (protagonizado por Pedro Castañeda), es un campesino inmigrante que enfrenta la muerte de su esposa, la distancia emocional de sus hijos y las limitaciones que su edad mayor ha forzado. Al mismo tiempo su nuera, Lupe, quien ha encontrado un padre en Pedro, tendrá que encontrar el valor de seguir una vida sin su nueva familia y dejar la memoria de su esposo difunto en el pasado.

El conflicto entre generaciones, la realidad de la desilusión entre ambos padre e hijo, la inhabilidad de expresar amor entre familia, el tener que dejar que los hijos sigan sus propios pasos e incluso el tema del envejecimiento resuenan con una familiaridad que ayudan a esta historia a conectarse con la gente, sin importar sus raíces.

Historia personal, en español

El corazón de la historia de Una noche en agosto, la relación entre padre e hijo y en particular la distancia entre ambos, es un tema muy personal para el director. “Después de graduarme de la universidad y después de ganar algunos premios por mi cortometraje (Doki-Doki), existía una presión tremenda de impresionar a los gerentes de estudios (en Hollywood) para recibir dinero para mi próximo proyecto”, recuerda Eska. “Pero decidí mejor expresar algo que conocía, algo que ocurría actualmente entre mi familia”. Para eso, Eska tuvo que dejar su vida en Los Ángeles y regresar a su hogar en Texas, algo que fue esencial en su proceso creativo.

Una vez en Ottine, el pueblo en el sur de Texas donde creció, Eska sólo tuvo que ver a su alrededor para encontrar la historia que se desarrollo en su guión. El único problema era que Eska, quien no es latino, pero creció con la cultura latina de sus vecinos y entiende un poco el español, no habla el idioma.

Para poder entregar una historia autentica de un inmigrante, él sabia que tendría que contarla en español. Este detalle requirió que Eska tuviera un nivel de fe alto en sus actores, tal vez, más de lo que se requiere típicamente.

“Escribí el guión en inglés, pero fueron mis actores los que tradujeron completamente cada escena al español”, explicó Eska. “Pero no fue muy difícil confiar en los actores. Lo que más quería expresar era las emociones de una familia, y eso no sólo se expresa con palabras, sino también con miradas y el lenguaje corporal”. Castañeda, el actor principal, recuerda la discusiones que se realizaban entre el reparto.

“Queríamos expresarnos auténticamente como un inmigrante, como Jaime o igual a la generación cual creció aquí, como los hijos de Jaime”, expresó Castañeda. Los esfuerzos sinceros de Eska y de su reparto han sido elogiados. Aparte de su día oficial en Austin, la historia, la dirección, la fotografía cinemática, y las actuaciones de Una noche en agosto (que tomó menos de $40,000 para producir) han recibido varios premios incluyendo el Premio Target para las Mejores Películas del Festival de Cine de Los Ángeles con un premio de $50,000, el premio más alto de todos los premios de cine en los Estados Unidos.

“Todo esto ha sido una experiencia maravillosa, que aunque sentí como que llevaba una gran carga importante, al mismo tiempo, me trajo memorias de mi abuela y mi infancia”, dijo Castañeda. Con suerte, la película precisamente hará sentir lo mismo a sus audiencias en Austin.

gsantacruz@ahorasi.com; 912-5991

One Response a “Una noche en agosto”

  1. Lilian Says:

    Es una gran pelicula, para los mexicanos que estamos felices de vivir en nuestro país, nos hace entender los sentimientos de los migrantes, que no pertenecer ya a nuestro país ni tampoco al de ustedes, crean un puente cultural, emocional. La actuación es magnifica, hay pocos dialogos y un gran juego de imagenes y lenguajes no hablados, felicitaciones.

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