Abren centro para promover nuevos negocios

por Alejandra Achurra

¡ahora sí!

Luis Delgado, mexicano que lleva más de 20 años en Estados Unidos, dice que siempre le ha gustado ser empresario. Lamentablemente los resultados de sus apuestas no han sido buenos. Sin embargo, en su último negocio de consultoría de tecnología tiene puestas muchas más expectativas, especialmente desde que se asesoró de los servicios que ofrece la Cámara de Comercio Hispana de Austin a través de las su incubadora para las Empresas Emergentes y Desarrollo de Recursos para los Negocios.

Este centro, que abrió sus oficinas el lunes 20 en Airport Boulevard, tiene como finalidad ayudar a los pequeños empresarios de cualquier área de negocios para crecer su empresa o para llevar a la práctica una pequeña iniciativa que el empresario tiene en mente. A través de tecnología, clases y consejería de negocios la oficina incubadora espera desarrollar cerca de 20 a 24 negocios anualmente.

El proyecto que cuenta con el respaldo de la Cámara de Comercio Hispana (GAHCC) y la Autoridad de Vivienda de la Ciudad de Austin, además de empresas como IBM, Wal-Mart y AT&T, tiene una agenda que incluye 15 semanas de entrenamiento bilingüe, que comprende 60 horas de aprendizaje básico de tecnología y otras 30 horas de administración de negocios. Al final de la capacitación, los participantes deben ser capaces de escribir un plan de negocios, para luego postular un préstamo de negocios.

Herberto Ochoa, gerente del programa del Instituto de Tecnología Hispano de Austin, explica que las personas que tienen aprobados sus préstamos para desarrollar su negocio pueden acceder a “recepcionista, salas de conferencia, computadoras, máquinas de café, teléfono y fax, y todo en forma gratuita”.

Los requerimientos para acceder a estos servicios son ser residente legal, tener un buen puntaje de crédito para acceder a préstamos y tener compromiso con el servicio que entrega el programa de Empresas Emergentes de la Cámara de Comercio Hispana.

“Si la persona falta dos veces a clases, no puede seguir”, explica Ochoa.

Una de las herramientas que más le ha servido a Delgado ha sido las clases de planificación. “Antes yo rezaba para tener buenos resultados, pero ahora tengo más herramientas y conocimientos para anticiparme y saber qué resultados esperar cada mes”, aclara. Con esta experiencia, concluye Delgado, su empresa puede crecer más eficientemente.