El equipo de Los Ángeles Galaxy perdió por goleada de 3-0 ante Houston Dynamo en su visita al Estadio Robertson el pasado 18 de octubre y quedó eliminado de toda posibilidad de avanzar a la post temporada por la Copa MLS 2008. De esta manera, los galácticos se quedan fuera por tercer año consecutivo, siendo la última vez en 2005, que fue precisamente el año en el que se coronaron campeones venciendo a New England Revolution en el Pizza Hut Park de Frisco, Texas.
Increíblemente, los californianos poseen el plantel más caro de los últimas dos temporadas y seguramente será el más costoso de las próximas tres. Tan sólo el contrato de David Beckham cuesta $50 millones por año. Beckham llegó al Galaxy ya iniciada la temporada 2007 gracias a un contrato histórico para la MLS, de $250 millones por cinco años. El problema es que el inglés llegó con una lesión que sólo le permitió jugar cinco partidos de liga y un par más de la Super Liga.
Para nadie es un secreto que Beckham como futbolista no ha demostrado nada en su paso por Estados Unidos, pero eso parece no importarle a nadie en la MLS, pues las camisetas número 23 del Galaxy y los boletos para los estadios en cualquier lugar que se presente, siguen vendiéndose como pan caliente. Nada más basta decirles que en las taquillas del Estadio Robertson, el día del juego desde muy temprano había decenas de personas pidiendo la devolución de su dinero, pues se enteraron que Beckham no jugaría por estar suspendido.
Si bien Beckham es máquina de hacer dinero, yo no sé si los aficionados galácticos preferirían no tenerlo en sus filas, a cambio de la “liguilla”. El equipo simplemente no funciona, ni en la delantera ni en el cuadro bajo, de nada sirvieron las contrataciones de los goleadores Jaqua, Carlos Pavón, Carlos Ruiz, sin resultado alguno y tampoco los cambios de técnicos, pues Steve Sampson, Frank Yallop, Ruud Gullit, Cobi Jones y Bruce Arena todos ellos de primer nivel no han podido hacer funcionar al equipo en los últimos tres años.
Tener tantas estrellas quizá sea el principal problema del equipo. Yo me quedo con lo que me dijo el delantero Landon Donovan al término del partido “Los grandes equipos lo demuestran en la cancha, no con palabras”.
Jorge Iturralde escribe sobre deportes cada semana en ¡ahora sí! Escríbele a jorge@clubdeportes.com