¡ahora sí!
Cada fin de semana, Mario Del Ángel se dirige al cibercafé que está a unas cuadras de su departamento y en el camino, llama a su esposa en Tampico y le dice “Conéctate”.
Así es como ambos comienzan una hora o más de conversación con mensajes instantáneos. “Sólo vengo a chatear (comunicarse instantaneamente tecleando mensajes en la computadora) y revisar mi correo”, dice este trabajador de la construcción de 24 años.
En el cibercafé Aquí Estoy, ubicado al sur de la Calle Primera en Austin, Del Ángel ha vivido momentos inolvidables, como el día que su esposa le mandó fotos del cumpleaños de su hija Melanie, de 2 años, quien se disfrazó de un personaje famoso del programa de caricaturas Los Backyardigans.
“La fiesta fue en un salón y me mandó fotos de todo: del pastel, la decoración y los invitados”, dice Del Ángel, quien hace casi un año se mudó de Tampico a Austin. Del Ángel es uno de los clientes más asiduos al cibercafé, confiesa Diosa Marquina, dueña del negocio. “Aquí hemos visto lágrimas”, dice la venezolana.
Marquina recuerda a un hombre que lloró porque hacía tres años que no veía a su esposa y logró hacerlo a través de una cámara web. O de un abuelo que por este medio pudo conocer a su nieta recién nacida y de un grupo de trabajadores que se emocionó cuando encontró un video de la fiesta de su pueblo en YouTube.
“Hasta he cargado un bebé mientras la mamá navegaba en internet”, explica Marquina, quien hace cuatro meses inició el negocio con una inversión de 10 computadoras. Para Lázaro Lladó, de 42 años, ir al cibercafé es su único momento de distracción durante el día, pues en las mañanas trabaja en la construcción y en las tardes en una tienda de abarrotes. Entre ambos trabajos acude media hora al cibercafé para chatear con su esposa que está en ciudad Victoria, Tamaulipas.
“Es más rápido y barato que el teléfono”, dice Lladó, quien paga $4 por 30 minutos de Internet. El tamaulipeco encuentra tantas ventajas que pronto piensa comprarse una computadora portátil.
Más de 56% de los latinos usan internet, un porcentaje bajo si se compara con 71% de los blancos no latinos que usan internet, de acuerdo con datos del Centro de Estudios Hispanos Pew.
Pero cada vez crece más la utilidad de internet para los inmigrantes que viven lejos de sus familias. Los Servicios como MSN (latino.msn.com/Messenger) o Skype (www.skype.com/intl/es/) permiten hacer llamadas a cualquier país en forma gratuita o a un costo menor que las tarjetas telefónicas. El servicio de remesas Xoom (xoom.com) también cobra comisiones más bajas y es un medio seguro donde también se pueden ver fotografías y videos en forma más rápida y gratuita.
“Les urge comunicarse con sus amistades en su tierra, leer los periódicos de sus países de origen, y ahora prefieren usar el correo que el teléfono porque es más barato”, explica Ignacio Parra quien da cursos de computación en la organización comunitaria, El Buen Samaritano.
El uso de la computadora cada vez es más necesario en los lugares de trabajo. Eliana Maruri, directora de mercadotecnia de la organización Southwest Key, explica que en sus talleres de computación ofrecen clases sobre cómo hacer búsquedas de empleo en internet, crear el currículum, verficiar los servicios de vacunación o los horarios de la clínica más cercana.
Sus clases gratuitas en español van desde lo más básico para personas que nunca han encendido una computadora, pues muchos de sus alumnos son mayores de 50 años. “Les enseñamos a mover el ratón y hacer clic”, dice Maruri.
Una de ellas fue su madre, Oralia Mondragón, de 52 años, quien aprendió a usar la computadora por primera vez. “Quiero aprender a hacer pagos por internet y dejar de gastar tiempo y gasolina”, dijo esta ama de casa originaria del Estado de México.
Southwest Key ofrece un laboratorio con 32 computadoras para que cualquier vecino de la comunidad pueda usarlas y practicar.
El objetivo de Southwest Key es dar mejores herramientas de empleo a la población en el este de Austin. De acuerdo con sus datos, el desempleo en la zona es de 13.3% en comparación con sólo 3.7% de la ciudad de Austin. La gente del área tiene ingresos anuales de $9,533 mientras que el ingreso promedio de Austin es de $24,163. Maruri considera que el uso de las computadoras facilitará que las personas consigan un empleo y mejoren sus ingresos.
Para los padres con hijos en edad escolar, tener una computadora en casa es muy importante, de acuerdo con la Encuesta de Población de la Oficina del Censo de Estados Unidos. Alrededor de 73% de los adolescentes que cuentan con una computadora en casa logran graduarse de la preparatoria, comparado con sólo 57% de los que no la tienen.
“Aprender a usar las computadores, ayuda a los padres a crecer en el aspecto personal porque pueden llegar a la casa y ayudar a sus hijos con las tareas. Esto influye en cómo se sienten en la tecnologia”, explica Eva Ríos, directora del programa de capacitación para el empleo Capital Idea.
Para ella, tener una computadora en casa ya no es un lujo, sino una necesidad. Para quienes carecen de ella, existen lugares como las bibliotecas públicas y los centros de WorkSource donde se ofrece acceso gratuito a las computadoras pero con horarios limitados.
“Actualmente, todo lo que tienes que hacer está en internet: desde buscar el horario del autobús, checar las calificaciones de tus hijos o encontrar a un médico. Sin el conocimiento de Internet, es difícil actuar”, dice Maruri.