Los Latinos pueden dar vuelta

Los latinos pueden dar vuelta a la elección en estados claves

Obama y McCain buscan conquistar el voto de las minorías

por Juan Castillo

¡ahora sí!

Muchas veces el voto latino ha sido considerado como el gigante dormido de la política estadounidense, dado su fuerte potencial electoral. Pero esta vez sí que se ha convertido en un foco importante de las campañas presidenciales.

Nunca antes los candidatos presidenciales les habían prestado tanta atención a los votantes latinos, aseguró Luis Fraga, un científico político de la Universidad de Washington que ha estudiado el voto latino en las elecciones presidenciales desde la campaña de John F. Kennedy en 1960.

A pesar de ser la minoría más grande y de mayor crecimiento del país —pues representan 15% de la población total de Estados Unidos— los latinos representan sólo 9% de los votantes, según el Centro Hispano Pew. Sin embargo, su alta concentración y crecimiento en un puñado de estados donde no se sabe aún si ganarán los republicanos o demócratas, como Florida, Nevada, Colorado y Nuevo México, hace que algunos analistas piensen que el voto latino será clave para determinar al ganador de la elección. Sólo esos cuatro estados reúnen 46 de los 270 votos electorales que se necesitan para elegir un presidente.

“No se equivoquen. La comunidad latina tiene esta elección en sus manos”, dijo el senador Barack Obama, candidato presidencial demócrata, ante la convención nacional del Consejo Nacional de La Raza, una organización latina de derechos civiles.

Irónicamente, esas manos de las que hablaba el senador Obama no están en Texas, a pesar de que la población latina de este estado —de aproximadamente 8.4 millones de personas— es la segunda más grande de la nación. Dado que la mayoría de los analistas coinciden en que en Texas ganan los republicanos, ni Obama ni el senador John McCain, candidato presidencial republicano, están gastando sus esfuerzos aquí.

En otros estados, la campaña de Obama está gastando $20 millones para atraer el voto latino, una cantidad sin precedentes en la historia de las campañas presidenciales.

La campaña de McCain se negó a revelar el monto que está gastando entre los latinos, pero al igual que Obama están apelando explícitamente a los latinos con publicidad bilingüe en la televisión y la radio. De esa forma, esperan acercarse a los avances que hizo el Presidente Bush con los votantes latinos en 2004. En esa elección, Bush obtuvo 40% de los votantes latinos.

Obama y McCain están empleando internet para movilizar el apoyo de los latinos y captar donaciones para sus campañas. Los sitios web de los candidatos resaltan las contribuciones de los ciudadanos latinos, con elaborados videos y esbozan sus temas de campaña. Ambas campañas tienen sitios web en español que pueden ser visitados directamente desde los sitios en inglés.

Las dos candidaturas admitieron que concentrarán las visitas y publicidad en los estados en disputa donde los latinos representan una fuerte proporción del electorado.

Estado por estado

Colorado, Florida, Nevada y Nuevo México fueron capturados por el presidente Bush en 2004. Sin embargo, el margen combinado de victoria fue poco más latinos han seguido creciendo. Fraga y otros analistas dicen que Nuevo México es el estado republicano con el mayor potencial de ser recuperado por los demócratas. Los latinos representan 38% de los votantes. Bill Richardson, el gobernador demócrata de origen latino que se presentó como precandidato presidencial este año, fue reelegido en 2006 y prácticamente todos los líderes del estado son latinos.

Colorado y Nevada también son considerados altamente competitivos. Hay indicios de que los demócratas podrían quitar Colorado de las manos de los republicanos. En todo caso, el mayor potencial de sorpresa en el día de la elección reside en Florida, donde la población latina es principalmente cubana e históricamente republicana. Fraga dijo que la mayor diversidad de latinos y la aparición de votantes cubanos de segunda generación —que son menos consistentemente republicanos que sus padres— le brindan una posibilidad a los demócratas.

Ganar Florida podría ser una necesidad para ambos candidatos, en particular para McCain. Desde los años 80, con la excepción de Bush en los años 2000 y 2004, los candidatos presidenciales republicanos han ganado alrededor de 20 a 25% de los votos latinos a nivel nacional. Si McCain mejora esa cifra en tan sólo 10% más en los estados en disputa, sus posibilidades de ganar aumentan considerablemente, explicó Fraga.

Temas comunes

Al igual que el resto de los estadounidenses, los 47 millones de latinos del país (más los 4 millones de puertorriqueños) representan un surtido de diferentes nacionalidades, clases, identidades políticas, sexo, ingresos, rendimiento escolar, idiomas, historias familiares y otros.

Aunque McCain y Obama difieren en los temas de campaña, ambas candidaturas están adaptando sus mensajes a través de lo que ven como valores básicos y universales que los latinos comparten con todos los estadounidenses. También hacen hincapié en cuestiones sensibles para todos los latinos. Las finanzas personales encabezan la lista, dijo Cuauhtémoc Figueroa, quien organiza la campaña de Obama entre los latinos.

“Cuando la economía cae, ¿quién sufre más? Nuestra comunidad”, dijo Figueroa, quien agregó que la crisis hipotecaria, salud, educación, la guerra de Irak e inmigración también resuenan entre los votantes latinos.

Figueroa reconoció que aún muchos latinos no conocen a Obama pero que “a medida que la comunidad lo conozca, les gustará”, dijo.

Las encuestas revelan que los latinos efectivamente están acercándose a Obama. La encuestra de julio del Centro Hispano Pew dijo que a nivel nacional Obama tenía 66% de aprobación entre los latinos registrados para votar, muy por encima del 23% de McCain. Otra encuesta reciente de Pew encontró que más de 75% de los latinos que dijeron haber votado a favor de Clinton en la primaria se inclinarían a votar a favor de Obama, y sólo el 8% se inclina hacia McCain.

Jcastillo@statesman.com; 445-3635