Buscan a estudiantes que desertan

por Bob Banta

¡ahora sí!

Yomaira Mendoza abandonó la preparatoria Stony Point para cuidar a su bebé hace casi un año. Pero el difícil futuro que le deparaba a Mendoza, de 18 años, sin un diploma de preparatoria cambió radicalmente.

En el verano regresó a Stony Point a través de un programa creado por el distrito escolar de Round Rock para ayudar a los estudiantes que desertan la preparatoria. Se trata de una iniciativa del distrito para evitar repetir el incumplimiento de las normas estatales de deserción escolar del año pasado. “Espero graduarme en mayo”, dijo Mendoza. “Siento que finalmente estoy terminando algo que empecé”.

Round Rock y otros 75 distritos escolares de Texas no cumplieron con las normas estatales que requieren que al menos el 75% de los estudiantes de diversos grupos étnicos y socioeconómicos obtengan un diploma o un certificado de Desarrollo Educativo General en cuatro años. Los distritos que no cumplan con esta norma podrían ser evaluados con la calificación más baja de “académicamente inaceptable” y podrían ser sancionados obligándolos a proporcionar profesores particulares para los estudiantes o ser clausurados.

Mendoza es una de 200 estudiantes que desertan en Round Rock y que el distrito logró encontrar o está tratando de ayudar para que completen su educación secundaria.

El proyecto está dirigido por Mark Gesch, el nuevo director de prevención de deserción escolar del distrito.

El cargo fue creado por el superintendente Jesús Chávez en julio tras un permiso de excepción que dejó que Round Rock mantuviera la calificación de “académicamente aceptable” a pesar de su baja puntuación en las tasas de graduación.

Una base de datos de estudiantes matriculados en todo el estado facilitada por la Agencia de Educación de Texas debería ayudar al distrito a tener un mejor seguimiento de los estudiantes, dijo Gesch.

“Esto nos da la oportunidad de supervisar a todos los estudiantes”, dijo. “Y cuando uno de ellos abandona la escuela, podemos saber por qué se fueron y adónde”.

Gesch y su personal de seis especialistas en finalización de estudios secundarios llaman por teléfono a los desertores para saber por qué no han vuelto a la escuela, van al hogar del estudiante y hablan con los vecinos, si es necesario, para averiguar si la familia del estudiante se mudó. “Los ubicamos, descubrimos por qué desertaron y elaboramos un plan para ayudarlos a superar los obstáculos que les impiden volver a clases”, explicó Jesús Moreno, uno de los especialistas de finalización de estudios de Round Rock.

De los 65 desertores de Stony Point con los que está trabajando Moreno, 28 no obtuvieron su diploma por no cumplir con los exámenes de egreso de preparatoria del estado. Hasta la fecha, 10 de los 28 han vuelto a la escuela y usado alguno de los diferentes programas disponibles.

“La razón más común que he escuchado de los jóvenes es que abandonaron sus estudios para ayudar a mantener a sus familias”, dijo Moreno. “Nosotros les demostramos que hay un montón de formas de obtener sus diplomas a través de clases y horarios flexibles que les permiten seguir trabajando”.

La flexibilidad significa construir un horario de estudio adaptado a las responsabilidades del estudiante, como conseguir niñeras para hermanos menores; proporcionar guarderías para quienes son madres como Mendoza, y brindar tutorías personales en diferentes lugares del distrito.

Traducido del Austin American-Statesman