por Tony Plohetski

¡ahora sí!

Cuatro veces por semana los jóvenes que llegan al Centro Recreativo A.B. Cantú/Pan American en el este de Austin después de terminar sus clases en la escuela son recibidos por policías de Austin, quienes les dan la mano.

Al rato, los chicos se ponen los guantes y empiezan a boxear en el cuadrilátero bajo la mirada de los oficiales de policía, quienes les enseñan cómo moverse. Lo principal es el deporte, dicen los policías. “Son impresionantes”, dijo Daniel Martínez, de 15 años, sobre los policías. “Me ayudan a estar libre de problemas”.

Los chicos participan en la nueva Liga de Actividades de la Policía (PAL), un programa organizado por el Departamento de Policía de Austin (APD) en el cual jóvenes de toda la ciudad participan en actividades deportivas dirigidas por oficiales, quienes los alientan a terminar la escuela y convertirse en ciudadanos respetuosos de la ley.

Los oficiales de la policía dicen que el programa les da la oportunidad de establecer vínculos con los chicos y sus padres. “Nos permite construir esos lazos con la comunidad y ese respeto entre los oficiales y los niños”, dijo el oficial Philip Contatore, quien trabaja en la división de ayuda a la comunidad y dirige la liga.

La Liga de Actividades de la Policía empezó en 1914 en Nueva York cuando un teniente de la policía se acercó a los jóvenes pandilleros. Juntó dinero de empresas para comprar uniformes y equipos deportivos con la esperanza de que sus esfuerzos ayudarían a reducir la delincuencia.

Desde entonces, el programa se ha expandido por todo el país, con ligas creadas por oficiales de departamentos pequeños y grandes.

Las autoridades dijeron que la policía de Austin tenía una liga hasta unos 12 años atrás, cuando se acabó el financiamiento.

Un día, cuando el jefe de la policía Art Acevedo jugaba baloncesto con Victor Davis, gerente del centro de recreación Cantú, la conversación sobre el programa existente de boxeo se actualizó.

“Hablamos sobre la oportunidades que existían para que el Departamento (de policía) se involucrara con el centro. Le mencioné el programa de boxeo, y de allí las cosas ocurrieron”, dice Catatore.

Acevedo decidió en marzo pasado reiniciar el programa, y el departamento creó una organización sin fines de lucro para recaudar fondos. “Tenemos que invertir en nuestros niños”, dijo Acevedo. “Es un programa crucial para ayudar al futuro de los niños y de nuestra comunidad”.

Contatore dijo que los niños y adolescentes que todavía están en la escuela pueden participar en el programa y que la mayoría de los participantes tiene entre 7 y 14 años de edad y pertenecen a hogares de bajos ingresos.

“A propósito reclutamos a jóvenes de comunidades y escuelas de alto riesgo”, dijo Davis. La mayoría de los participantes también son latinos, agregó.

“El centro está ubicado en un área que históricamente es una comunidad latina”, dijo Davis. “Pero también tiene que ver que el programa es una cosa de generaciones; aquí el boxeo se ha pasado del abuelo al papá y al hijo”.

El programa de boxeo del Centro de Recreación Cantú cuenta con dos técnicos, un oficial de la Policía, cuatro voluntarios y un instructor.

Mientras el programa de boxeo juvenil es el único en el cual participa la Policía de Austin, existe un programa para personas de 17 años y mayores.

“Este programa es para quien es serio en el deporte, para personas que quieren competir en boxeo, pero también para personas que solamente buscan un buen programa de ejercicio”, dijo Davis. “Tenemos participantes mujeres que sólo vienen para ponerse en forma”.

La policía de Austin empezó el programa con boxeo y reclutó a chicos de otro programa de boxeo del Departamento de Parques y Recreación, cuyo financiamiento se estaba acabando.

Contatore dijo que los oficiales esperan ofrecer sóftbol y karate en los próximos meses en otros centros. En el Centro Cantú, los oficiales participarán en los programas de lucha (al estilo estadounidense) y futbol americano en las próximas dos semanas.

“También esperamos que los oficiales participen en nuestro programa de baloncesto, el cual es el más numeroso”, dijo Davis. “Esperamos más de 700 participantes en baloncesto”.

No es coincidencia que este programa se realice en este centro de recreación, ya que el lugar fue re-nombrado para dar homenaje a A.B. Cantú, un austiniano que dedicó su tiempo para desarrollar la primera liga juvenil de Austin.

“Cuando el señor Cantú empezó su programa de boxeo, usaba las facilidades de este centro”, explica Davis. “Desde entonces, este lugar es el principal centro para el boxeo entre el Departamento de Parques y Recreación de Austin”.

En la sala de boxeo del Centro Cantú hay fotografías del oficial Mohammad Siddiqui colgadas en las paredes. En una fotografía, aparece mirando a la cámara con sus puños en alto. Siddiqui, que patrulla en el noroeste de Austin, llegó a ser tres veces ganador de los Guantes de Oro y en 2005 ocupó el quinto lugar a nivel nacional en la liga USA Boxing.

Como un oficial de policía dice que enseñar boxeo a los niños es un sueño hecho realidad. “Creo honestamente que la mejor manera de tener un impacto en la comunidad es a través de la juventud”, dijo. “El boxeo ha hecho tanto por mí y ahora yo quería devolver algo a la comunidad”.

Con información de Gissela SantaCruz; traducido del Austin American-Statesman