“Si el Presidente del país o la Federación Mexicana de Futbol no me lo prohíben, yo puedo poner todos los naturalizados que necesite”, comentó el técnico de la selección mexicana de futbol Sven-Göran Eriksson en un programa de televisión de la cadena Televisa al cuestionársele sobre la cantidad de naturalizados que ha llamado en sus convocatorias rumbo al mundial de Sudáfrica 2010. Eriksson con dos meses al frente del tricolor, es el técnico que más naturalizados ha llamado en la historia, al convocar a los argentinos Matías Vuoso y Guillermo Franco y al brasileño Leandro Augusto.
En realidad, los cuestionamientos de los medios son por la calidad de futbol que los jugadores naturalizados aportarían al representativo nacional. Vuoso y Augusto, quizá nunca hubieran sido convocados por algún técnico conocedor del futbol mexicano, pero siendo Eriksson una persona con poco conocimiento del balompié azteca, se ha basado en lo que ha visto en algunos partidos y me imagino que en lo que le cuentan sus asesores, Francisco Ramírez y Julio Aguilar.
El señor Eriksson ya vivió su primera experiencia en la CONCACAF en aquel sufrido juego del 20 de agosto ante Honduras, en el cual lograron una victoria en los minutos finales del encuentro. El sueco sintió la presión al verse abajo en el marcador y con más de 100,000 aficionados pidiendo el ingreso de Cuauhtémoc Blanco, quien al final fue el que los salvó de la derrota.
La segunda prueba de Eriksson será el 6 y 10 de septiembre ante Jamaica y Canadá, (a las 1 p.m. y 3 p.m. respectivamente) ambos encuentros a celebrarse en territorio mexicano, teniendo un poco más de una semana para trabajar con los seleccionados que juegan dentro y fuera de México. Debido al Huracán Gustav, el tricolor recibirá sus primeros tres encuentros en casa, algo que no es común en partidos eliminatorios, pero que sin duda podría ser benéfico para el equipo, pues de ganar los nueve puntos de local estaría muy cerca de calificar al hexagonal final. Pero cuidado, si no se ganan los tres partidos en casa, los juegos de visitante serían juegos de vida o muerte. No quiero ni pensar que pasaría si Honduras y México tuvieran que decidir quien pasa, en el juego que disputarán el 19 de noviembre en San Pedro Sula.
Jorge Iturralde escribe sobre deportes cada semana en ¡ahora sí! Escribele a jorge@clubdeportes.com