Puro drama en español

¡ahora sí!

Un triángulo de amor. Celos. Desengaño. Travesura y venganza. Parecen ser los ingredientes comunes de cualquier telenovela latinoamericana y la misma combinación de emociones que han adoptado los estudiantes de Cine Joven en sus guiones.

En la clase “Telenovela” del programa cinematografía, “Cine Joven: Adolescentes y sus historias”, los estudiantes no sólo han escrito una telenovela, sino que han actuado, filmado, editado y hasta hecho efectos especiales, como la música de su producción. Al final, el proyecto es una serie de tres cortometrajes de 10 minutos cada uno, completamente en español.

Diana, de 17 años, Melissa, de 15, y Melanie, de 9, hijas de José Alemán, participan en el programa juvenil y están de acuerdo que ha sido una experiencia positiva y poderosa porque les ofrece una salida creativa en su lengua materna.

“Yo creo que es importante poder filmar en español. No hay muchas opciones de clases de bellas artes, mucho menos en español”, señaló Alemán, originario de Monterrey.

“Así también se pueden expresar mejor en su idioma materno”.

Para Alemán, Cine Joven fue la respuesta ideal en su búsqueda de encontrar una escuela de bellas artes para sus hijas. “A Melissa le gusta todo lo que son las bellas artes, como la actuación y el canto.

Cuando busqué opciones para ella, todo lo que encontré era muy caro”, recuerda Alemán.

“Un día escuché un anuncio en la radio de una organización que buscaba la participación de niños latinos. Tomé los datos y se los llevé a mi hija”. El anuncio era para Cine Joven. Una vez que se informaron más sobre el programa, todas las hijas de Alemán, no sólo Melissa, quisieron participar.

Primer acto

El ayudar a desarollar la creatividad en los jóvenes latinos, específicamente los jóvenes méxico-americanos e inmigrantes, fue lo que motivó a Anne Goetzmann Kelly y Barna Kantor, las fundadores de la Escuela de Cine de Austin (ASF), a crear Cine Joven.

“Para nosotros es muy importante dar una voz a un segmento, el de habla hispano, que muy pocas veces tiene oportunidad de ser escuchado”, dijo Mónica Santis, directora de educación comunitaria de AFS y directora de Cine Joven. “Aparte de eso, el enfoque de Cine Joven es el idioma: el español”.

En 2004 Kelly y Barna inauguraron su taller para jóvenes en la preparatoria católica San Juan Diego como una clase después del horario escolar. Muy pronto, pudieron ofrecer el taller en su domicilio permanente en el este de Austin. Desde allí, la Escuela de Cine de Austin, una insti- tución sin fines de lucro de cinematografía para jóvenes y adultos, ofrece ocho clases sobre producción digital, nueve clases para adultos y seis para jóvenes. Cada clase tiene un horario diferente, pero las clases para jóvenes, incluyendo Cine Joven, tipicamente se realizan los fines de semana.

Mientras la escuela cobra colegiatura para sus talleres, también otorga becas de acuerdo con los ingresos del estudiante o de su familia, así es que todos tienen la oportunidad de participar, explica Santis, quien afirma que Cine Joven es un programa específicamente creado para jóvenes latinos que provienen de hogares de bajos ingresos.

Hace dos años Santis y Kelly tuvieron la idea de crear un taller donde los jóvenes podrían producir una telenovela desde el principio hasta su primera proyección en público en la pantalla grande.

“Esta es nuestra primera clase de telenovela y vamos aprendiendo cómo mejorar la clase”, dijo Santis. “Pero aún así, hemos podido organizar un grupo de maestros muy dedicados y sabios en sus enseñanzas”.

Y... corte

Detrás de las cámaras está Humberto Pérez, instructor de todo lo que es pre-producción, producción y post-producción, lo cual incluye explicar cómo funcionan las cámaras, dar sugerencias de dónde introducir la música y enseñar cómo usar el equipo cinematográfico, en español.

“Es más bilingüe la clase que en un solo idioma. Tal vez yo les hable a los estudiantes en español y me contestan en inglés, o al contrario, les hago preguntas en inglés y ellos me contestan en español”, explica Pérez, cuya madre es de Monterrey y su padre es de herencia mexicana. “Yo creo que esta dualidad nos lleva a un nivel más alto de creación”.

Mientras la meta de las clases es producir un cortometraje, largometraje o telenovela, el desarrollo de los estudiantes es más importante para los instructores y administradores de Cine Joven. Esto incluye ayudarlos a mejorar sus habilidades de comunicación, hacerlos perder el miedo de hablar en público y crearles confianza de que pueden hacerse escuchar, explica Santis.

Este aumento de confianza es algo que los alumnos y sus padres mismos reconocen. “Mi esposa y yo hemos comentado que hay un cambio en nuestras hijas”, reporta Alemán. “Ya no son muy rancheras, ni apenadas”.

Por lo mismo, los estudiantes entienden que el medio de la pantalla chica es útil para comunicar temas de importancia para ellos. “El tercer capítulo de la telenovela es el más serio”, cuenta Diana, estudiante del último año de la preparatoria Harmony Science Academy en Austin. “En este capítulo, queremos enseñar que no es tan fácil ser inmigrante. Contamos el punto de vista del hispano, o chicano, que enfrenta las realidades de los inmigrantes”.

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