RETRATO ÍNTIMO

JACQUI SABURIDO

Después de la tragedia, sigue su lucha por recuperarse y encontrar la felicidad

por Gissela SantaCruz

¡ahora sí!

“No todas las víctimas de un conductor borracho mueren”, dice un póster debajo de una foto del rostro desfigurado de Jacqueline ‘Jacqui’ Saburido en una campaña para alertar sobre los riesgos de manejar en estado de ebriedad del Departamento de Transporte de Texas.

La imagen inolvidable hace la campaña exitosa, ya que deja a la imaginación la pregunta, “¿y si le hubiera pasado a mi hija, a mi hermana o a mi madre?”.

Pero la realidad de esta tragedia es de la joven venezolana, quien llegó a Austin para estudiar inglés en agosto de 1999. Su vida cambió en menos de un mes después de la madrugada del 19 de septiembre, cuando la joven de 20 años regresaba de una fiesta con sus cuatro amigos y el coche en el que viajaban chocó contra la camioneta de Reggie Stephey, un estudiante de 18 años que regresaba de una fiesta tras consumir varias cervezas. En un instante, una noche de celebraciones terminó con la muerte de dos amigos de Jacqui. El mismo choque causó el incendio que desfiguró el rostro de Jacqui , por quedar atrapada por el cinturón de seguridad, dejando más de 60% de su cuerpo quemado. Perdió su nariz, orejas, el pelo y sus dedos.

Stephey, fue hallado culpable de dos cargos de intoxicación y homicidio involuntario y fue sentenciado a siete años de cárcel y multado por $20,000. Durante su sentencia, Jacqui expresó no guardar rencor contra él. Stephey prometió hacer algo positivo de su vida y juntos, él y Jacqui grabaron los anuncios de la campaña. Después de cumplir con su sentencia, Stephey fue liberado el martes 24 de junio. “Es algo que jamás olvidaré”, contó Stephey el día de su liberación.

Ahora él quedó libre, pero Jacqui sigue aprisionada en su hogar llevando cada día con valentía y reflexión con las consecuencias físicas de un grave error de Stephey.

A pesar de sus limitaciones, cuando su salud lo permite, Jacqui continúa narrando su historia en entrevistas de prensa y en programas de televisión como los hizo en el show Oprah, entre otros, y hablando en contra de conducir borracho.

En los últimos 9 años, su padre Amadeo ha estado a su lado en cada paso y etapa de su recuperación. Es él quien ha sido su “ángel”, ha dicho Jacqui. En una entrevista telefónica desde su hogar en Caracas, Jacqui platica sobre su salud y su estado de ánimo con ¡ahora sí! y nos cuenta que su madre murió hace dos años.

¡ahora sí! Desde el accidente, ¿cuántas cirugías has tenido hasta la fecha?

Jacqui: Más de 80.

¿La más reciente fue una cirugía ocular?

Sí. Me operaron el ojo izquierdo. No tengo párpado para cerrar el ojo o para lubricarlo.

¿Sigues recibiendo cartas de gente que no conoces pero que te apoya?

Sí. Sigo recibiendo muchos e-mails de la gente. Hay gente que me ha escrito a través de los años, pero es difícil estar pendiente de todos. Es imposible en mi condición.

¿Recibes apoyo fuera de América Latina?

Sí, pero en inglés es difícil comunicarme. Sí me explico, pero no como antes con fluidez. También hay gente que hace tiempo me escribía en brasileo, y sí los entendía un poco porque mis padres hablaban portugués.

¿Cómo está tu papá?

Mi papá está bien. Trabajando.

¿Qué consejo puedes tener para nuestros lectores?

Un consejo en este momento es irónico, tal vez. Pero, yo diría a la gente que nunca pierdan la fe. Que disfruten la vida.

¿Por qué dices que en este momento es irónico tu consejo?

Porque estoy pasando por un momento difícil. Mi estado o esta situación no es relacionada con la liberación de Reggie (Stephey). Yo entiendo que en cierto modo, así pasaron las cosas, y ésta es mi vida. Él no es un criminal, como te decía, sólo cometió un grave error. Y este momento que estoy pasando no está relacionado con su liberación. Qué bien para él que ha sido liberado.

¿Qué hace un momento malo?

Se torna aburrido todo esto, de no estar con gente de mi edad y de no poder participar en las cosas. Estoy enfrentando una etapa en que he desbloqueado las cosas que he perdido, y ahora me está pegando duro. Es eso. He desbloqueado y veo más la realidad. Pero hay que encontrar las herramientas para enfrentar esta enfermedad.

No hay más opciones.

¿Cuáles son algunas de las cosas que te preocupan?

Por ahora estar mejor emocionalmente porque no me siento bien. Me la paso todo el día en la casa, haciendo lo que puedo. Tratando de pensar, cierto modo de ser realista conmigo misma. En la posibilidad de (recibir) una prótesis para mejorar mi tiempo.

¿Qué piensas que pase en el próximo año y en el futuro para ti?

Hay tanto que necesito mejorar médicamente. Pero para eso, la situación es difícil aquí en Venezuela, no como en Estados Unidos, donde todo se trabaja mucho más fácil. Y bueno, ni hablar en pareja en estos momentos. Toda la gente se fija en lo físico y después en la persona.

Como yo no estoy en esos aspectos todavía, no es algo que puedo considerar. Pero quisiera tratar de hacer más feliz a mi papá que de una manera u otra sufre por todo lo que me ha pasado. Me gustaría no tener que hacer tanto. A ver cómo puedo manejar la vida y no hacer sufrir a otros y al mismo tiempo sentirme a gusto.

gsantacruz@ahorasi.com; 912-5991