Marchan para exigir derechos y dignidad de los inmigrantes

¡ahora sí!

Desde que llegó a Estados Unidos hace casi 20 años, Gudelia Gómez no ha visto a su madre ni a sus cuatro hijos quienes viven en Cuernavaca, México.

La injusticia que siente por estar separada de su familia es sólo una de las razones que atrajo a Gómez y a su hija Ana, de 14 años, a participar en la protesta que tuvo lugar el jueves 1 de mayo en el centro de Austin. Organizadores de la marcha del estimaron entre 800 y 1,000 asistentes. Los temas de las familias y las consecuencias negativas de la separación por cuestión de las leyes migratorias actuales fueron los temas que destacaron en la manifestación.

Participantes, oradores y organizadores pidieron durante la asamblea que el presidente estadounidense George Bush, los legisladores y miembros de la administración que tomarán la oficina el próximo año, consideren las voces de los inmigrantes. También pidieron respeto a la dignidad humana y una reforma justa.

Gómez, quien después de 19 años en este país sigue indocumentada, recientemente ha tomado los pasos necesarios para legalizar su residencia.

"Antes no lo había intentado, primero por el temor de no saber cómo es el proceso y por lo que me pasaría si reconocía que soy indocumentada y luego porque no tengo quién me apoye", dijo Gómez mientras limpiaba sus ojos de las lágrimas. "Pero desde las primeras manifestaciones (en 2006) he intentado encontrar la manera de arreglar mi situación".

Ahora, Gómez teme ser deportada y separada de sus dos hijas quienes viven con ella en Lockhart.

Mientras el número de manifestantes del jueves no fue ni lo doble de las últimas dos marchas que tomaron lugar en Austin durante el Día Internacional del Trabajo, Rosa Rosales, de Jacala, Hidalgo, dijo que era importante seguir presionando a los políticos para llegar a una reforma justa.

"Quiero apoyar a los inmigrantes que están pasando por esto", dijo Rosales, quien es residente legal desde hace cinco años y actualmente estudia para el examen de ciudadanía. "Mi hermano acaba de ser deportado a México después de ser detenido seis meses, primero en Laredo, luego San Antonio y finalmente en Waco".

En 2006, la policía de Austin y organizadores reportaron entre 8,500 y 12,000 manifestantes participaron ese año. En 2007 la policía y organizadores estimaron entre 2,500 y 10,000 manifestantes.

Algunos manifestantes participaron para llamar la atención a los precios crecientes del petróleo y de los alimentos.

Otros manifestantes del jueves quisieron dar voz a otros temas como su rechazo a la construcción de un muro en la frontera. Para Julio César Carrillo el tema de la educación superior fue la razón para acudir con su papá y sus hermanos.

Carrillo, un estudiante de Wimberley High School y originario de Dolores Hidalgo, Guanajuato, espera ser dentista pero debido a que no es ciudadano, no pudo ni siquiera tomar el examen de admisión, S.A.T. El joven de 17 años llegó a Estados Unidos a los 2 años.

"Queremos ayudar a esta protesta, para luchar contra tantas injusticias que existen y para que nos oigan el congreso", dijo Santiago Carrillo Lugo, padre de Julio César. "Es importante ejercer el voto y ser escuchados".

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