Mezcla de negocios

Empresarios de café ayudan a comunidad

especial para ¡ahora sí!

Para María Cisne Farahani, el café es un legado familiar. Para ella y su esposo Manouchehr "Manny" Farahani, un inversionista de bienes raíces, el café se ha convertido en una aventura familiar que abarca y cruza océanos, culturas y generaciones.

Fara Café, una finca donde se cultiva café en Nicaragua para venderlo en algunos exclusivos puntos de venta, es propiedad de una pareja de Austin.

María nació en Nicaragua; Manny en Irán. Ambos ex alumnos de la Universidad de Texas se enamoraron en Austin en los 70, justo cuando cada uno de sus países de origen era sacudido por violentas revoluciones.

Casarse y tener éxito con ese telón de fondo, parecía improbable. Sin embargo, lo lograron. Después de graduarse de UT y de pasar más de un año comunicándose por teléfono, María decidió hacer un acto de fe y se mudó a Irán para casarse con Manny. La pareja vivió en Teherán hasta 1985. Después volvieron a Austin y tuvieron a Daniel, actualmente de 21 años, y Leila, de 16. María recuerda los primeros días de su unión: "En ese tiempo, sabíamos que no era el momento ideal para hacer un compromiso de por vida, pero estábamos realmente seguros de nuestros sentimientos".

Ambos también estaban muy seguros de sus sentimientos acerca de una antigua y sabrosa bebida profundamente arraigada en ambas culturas: el café o ghahveh (en persa). Durante los últimos 11 años, la pareja ha adquirido cuatro fincas de café en la región montañosa de Matagalpa, donde alguna vez el padre de María también cultivó el brebaje.

En los últimos tres años, la marca Fara Café ha crecido de manera constante. La compañía ha ganado reputación por ser un café gourmet de calidad superior, y los Farahanis han ganado gran respeto.

En 1996, la pareja adquirió su primera finca de 442 acres, llamada Las Nubes. Dos años después, compraron Santa Rita, un terreno de 922 acres que había sido de propiedad del padre de María. Luego, entre 1999 y 2000, los Farahanis adquirieron El Diamante, de 195 acres, y San Francisco, de 1603 acres. Todas las fincas se encuentran en selvas tropicales de gran altura. Con el tiempo, estas fincas cafetaleras de sombra comenzaron a producir lo que, según algunos, es uno de los mejores cafés de Nicaragua. La empresa está administrada casi exclusivamente por ambos lados de la familia.

La hermana de Manny vive en Matagalpa y supervisa las fincas; mientras la sobrina de María está a cargo de las ventas al por menor en Austin. Manny visita las fincas Bret Gerbe para ¡ahora sí!

Manny y María Cisne Farahani son dueños de varias fincas de café en Nicaragua. todos los meses para examinar los cultivos y discutir negocios con su hermana.

El código ético de Fara Café es más atractivo que su sabor. Cuando el concepto de Comercio Justo del Café (que significa establecer un piso mínimo de precio para los pequeños productores) aún no se había desarrollado, esta pareja tomó medidas para garantizar un trato justo a sus trabajadores, cuenta el procesador de café de Houston Bob Ajouz. "Nadie estaba haciendo lo mismo que (Manny), ayudar a las personas de la comunidad, asegurándose de que la gente tuviera medicinas y educación. Él es un hombre de negocios astuto, pero también tiene un gran corazón".

Según Manny, quien ha logrado acumular una buena fortuna invirtiendo en proyectos de bienes raíces en Austin, todas las ganancias de Fara Café se reinvierten en operaciones de la empresa y en la comunidad de Matagalpa. "Nosotros no hacemos ganancias (de Fara Café)", aseguró el empresario. "Hemos tenido suerte y no necesitamos más de lo que ya tenemos". Fara Café actualmente produce casi 1.5 millones de libras de granos de café al año. La empresa ambién trabaja con Alianza para los Bosques para cumplir estándares estrictos que protejan el medio ambiente.

Quienes han probado el café se encantan con la complejidad y la riqueza del grano. A nivel local, Fara Café (que cuesta entre $7 a $9 por libra) se vende en Fresh Plus, Breed & Co. y en Phoenicia Bakery & Deli. También está disponible en Fara Coffee Shop and Sports Bar, en el aeropuerto internacional Austin-Bergstrom. Otros lugares donde sirven este café son Vinosity, Ruta Maya, Mozart, Texas Honey Hams, Snow Pea y Alborz Persian Cuisine.

A pesar de tener varias certificaciones, los Farahanis siguen sus propias normas, algunas de las cuales se remontan a cuando la familia de María cultivaba café hace más de 100 años. La pareja valora el aspecto familiar del cultivo del café. Por ello, ambas familias, la de él y la de ella, provenientes de Irán y Nicaragua, se fusionaron para gestionar un negocio basado en uno de los más antiguos, perdurables y básicos productos agrícolas del mundo.

Finalmente, después de cruzar océanos, décadas, culturas, fronteras e incluso religiones y lenguas, los Farahanis no son una pareja dispar.

Traducido del Austin American-Statesman