América: salvados del peor récord histórico

¡ahora sí!

Por fin, después de tres meses de sequía, las Águilas del América consiguieron una victoria en la última jornada del Torneo Clausura 2008 del futbol mexicano. Los capitalinos vencieron a Monterrey por la mínima diferencia y así rompieron con una racha de 12 partidos sin ganar. Once de ellos al mando de Rubén Omar Romano quien cumplió un año sin ganar en el máximo circuito. Irónicamente, el ténico argentino que buscó durante semanas un triunfo, renunció luego de perder ante Flamengo de Brasil en la Copa Libertadores.

América volvió a ganar, y ganó con un técnico interino, Juan Antonio Luna, quien fuera jugador del equipo en los 80.

"El cabezón", como era conocido en sus mejores épocas como jugador y seleccionado nacional, dijo en su presentación a los medios que lo habían contratado para dirigir dos partidos: ante Monterrey y el juego de vuelta de Libertadores en Brasil en donde tiene una desventaja de 2-4. "No podemos engañar a nadie, llevamos todas las de perder y así como veo al equipo, creo que no tenemos esperanza de avanzar en Libertadores" comentó Luna en su presentación.

El mismo equipo que puras vergüenzas hizo pasar a su directiva, cerró la temporada salvando por lo menos algo. De no haber conseguido esos tres puntos, América hubiera sido el peor equipo en toda la historia de torneos cortos. Ganarle a Monterrey sirvió para llegar a 11 puntos y dejar a Puebla con los 9 que hizo en la temporada de Invierno 1999.

Lo mas probable es que no volveremos a ver una temporada tan mala como la que vivió América en el Clausura 2008.

El millonario Emilio Azcárraga, propietario del equipo y de la empresa Televisa, prometió mano dura sobre todos aquellos jugadores que por su bajo rendimiento fueron culpables de la hecatombe. Regularmente a los que no rinden los mandan a jugar al Necaxa y San Luis que son del mismo dueño.

Sin embargo, ¿Por qué los dos equipos formados con los residuos del América están calificados para la liguilla por el titulo 2008?

El señor Azcárraga no tiene que buscar muy lejos, nada más que los busque en sus nóminas y que los vista de amarillo.