Por Tania Lara
¡ahora sí!
Sólo cinco días después de que la aerolínea
de bajo costo Viva Aerobus
realizó su primer vuelo de Austin a
Cancún, Aeromexico anunció la suspensión
de sus vuelos directos a la ciudad de
México a partir del 13 de junio. Una de las
razones fueron los altos precios del combustible.
El primer día de mayo, Felicia Cancino,
acompañada de su esposo y su hijo de
ocho años, fue de las primeras personas en
abordar el avión Boeing 737 con destino a
Cancún. "Es la primera vez que mi hijo se
sube a un avión", dijo.
El avión al que se subió también fue el
primer vuelo desde Austin de la aerolínea
Viva Aerobus que vende boletos por tan
sólo $9.99 a Cancún y gratis si van a Monterrey.
Claro, a esos precios increíbles hay
que añadirle impuestos aéreos que suman
un total de $130 o más por viaje redondo.
Minutos antes de abordar el avión, Felicia
no tenía quejas del servicio de Viva-
Aerobus, a pesar de que el vuelo se retrasó
más de 50 minutos.
Algunos se preguntarán cómo logra precios
tan bajos esta empresa creada por la
aerolínea irlandesa de bajo costo RyanAir
y la empresa mexicana, IAMSA (dueños
de los autobuses ETN, Omnibus y Flecha
Amarilla en México).
En su modelo de negocio, esta aerolínea
elimina costos que considera "innecesarios",
de acuerdo con su director general
Marc Suczs. "Pero no escatimamos en seguridad",
aclara.
Por ejemplo, los pasajeros tienen que
caminar por la pista y subir las escaleras
del avión en lugar de hacerlo por un puente
que conecte la sala de abordar con el avión.
No existe primera clase y, así, el avión
cuenta con 148 asientos en lugar de 124
que tendría un avión del mismo tamaño.
La tripulación limpia el avión en menos
de 25 minutos para que éste pase el menor
tiempo posible estacionado en tierra,
mientras que otras aerolíneas tardan más
de 45 minutos. Algunos pasajeros pueden
quejarse de que los aviones no están tan
limpios como en otras aerolíneas.
Tampoco ofrecen bebidas, botanas ni
sandwiches. Si el pasajero desea comer o
tomar algo, debe pagar $1 por los refrescos
y $2.50 por los sandwiches.
Los pasajeros sólo pueden llevar una
maleta de 55 libras y deben pagar $10 por
exceder este límite de equipaje.
Además, la aerolínea opera desde la
Terminal Sur del aeropuerto de Austin,
que era un terreno abandonado del viejo
aeropuerto de la Guardia Nacional. En su
interior, la sala de espera carece de pisos de
mármol como otros aeropuertos, es estrecha
y tampoco hay lujosos mostradores.
"Es perfecto para nosotros", dijo José
Lugo, de 30 años, acompañado de su esposa
Deborah. La pareja viajó tres horas en auto
desde Dallas para tomar el avión de Viva
Aerobús hacia Cancún. Para ambos, sería
su primer viaje a esta playa mexicana, pero
Lugo, originario del Distrito Federal, no
tenía miedo de subirse al primer vuelo de
esta aerolínea en Austin. "Ya hemos viajado
en Europa con el mismo concepto de
Ryan Air", aseguró.
Los Lugo fueron de los primeros en comprar
sus boletos de avión a principios de
febrero y obtuvieron una tarifa de $9.99
que con impuestos asciende a $130 por
viaje redondo. Pero si alguien busca viajar
durante mayo a Cancún es posible que
los precios lleguen a $539, especialmente si
se trata de comprar boletos para puentes
largos o fines de semana. Mientras que a
Monterrey, los precios pueden ser tan bajos
como $117 por viaje redondo.
Las tarifas de la aerolínea no son reembolsables
salvo excepciones como la
muerte de un familiar cercano.
A pesar de las restricciones y la austeridad
del servicio, pasajeros como la regiomontana
Gloria Navarro encontraron
un buen costo- beneficio de este servicio.
"Voy a Cancún a la boda de la hija de una
amiga", confesó en la fila del mostrador. La
residente de San Antonio tiene familiares
que han viajado con la misma compañía
desde Monterrey. "Tienen buenos precios
aunque a veces se atrasan", dijo.
tlara@ahorasi.com; 912-2987