En Hutto mejoran centro de
detención de inmigrantes
Por Juan Castillo
¡ahora sí!
Ya no hay alambre de púas, imponentes
puertas de acero en el área
de reservaciones ni los uniformes
tipo hospitalarios verdes con púrpura para
los inmigrantes y sus hijos. Se acabaron
los conteos de gente que hacían guardias
uniformados en la mitad de la noche. Todo
eso cambió en el centro de detención de
inmigrantes T. Don Hutto en Taylor.
Actualmente hay nuevas cortinas que
dan algo de privacidad a los baños de las
celdas atestadas de gente y se construyeron
cubículos de vidrio para que los inmigrantes
se puedan reunir con sus abogados.
La semana pasada, los funcionarios federales
de inmigración abrieron el centro
de seguridad al público para lucir éstos
y otros 100 cambios para convertirlo en
un espacio más amable para las familias.
Estos cambios se realizaron durante el año
pasado después de una demanda en la que
se cuestionaba el tratamiento que se les
daba a las familias.
El centro de detención, que tiene una capacidad
para 470 camas, abrió sus puertas
en 2006 y es uno de dos centros de seguridad
del país que alberga a familias que
violaron las leyes de inmigración mientras
esperan la resolución de sus casos.
El año pasado, defensores de los inmigrantes
demandaron al Servicio de
Inmigración y Control de Aduanas de
los Estados Unidos. Acusaron de que las
condiciones del centro eran inapropiadas
para las familias y sus hijos. Como parte
de una transacción judicial, en diciembre
pasado los funcionarios de inmigración
implementaron por primera vez normas
estándares para los centros de detención
para las familias inmigrantes.
"Sinceramente, cuando (Hutto) abrió,
éramos nuevos en el negocio de las instalaciones
residenciales para la familia. Hemos
aprendido mucho", aseguró Gary Mead,
del Servicio de Inmigración y Control de
Aduanas (ICE). Según Mead, las modificaciones
se hubiesen realizado incluso sin la
demanda de por medio.
Activistas como Michelle Brané, de la
Comisión para las Mujeres y Niños Refugiados
de Nueva York, están en desacuerdo.
Dicen que la demanda, la presión pública
y la información que dieron los medios
acerca de las condiciones del centro T.
Don Hutto instaron a la agencia a tomar
cartas en el asunto.
En febrero Brane visitó las instalaciones
y reconocio que "no había la atmósfera
opresiva que uno sentía antes".
jcastillo@statesman.com; 445-3635