¿Demasiado tarde para salvar a la secundaria Pearce?

¡ahora sí!


¿Por qué se dermoraron tanto? Ésa es la pregunta que las autoridades del distrito escolar de Austin deben responder para evitar el fracaso de la escuela secundaria Pearce. La escuela lleva tres años sin cumplir los estándares mínimos. Sin embargo, recién la semana pasada el superintendente Pat Forgione y su personal reclutaron a la comunidad escolar para luchar por la supervivencia de la escuela. El distrito ya había destinado dinero y personal para resolver el problema, pero esperó hasta ahora para pedir ayuda a la comunidad.

¿Por qué se demoraron tanto?

La reunión de la semana pasada entre padres, apoderados, maestros, estudiantes, figuras religiosas y activistas de la comunidad se produjo dos semanas antes de que los estudiantes de Pearce rindan los exámenes estatales que podrían determinar si la escuela será clausurada de manera permanente. Los estudiantes de todo el estado rendirán la Evaluación de Conocimientos y Habilidades de Texas (TAKS, en inglés) entre el 28 de abril y el 2 de mayo.

Esta escuela del noreste de Austin fue calificada con bajo rendimiento en 2007 por tercer año consecutivo. Otra calificación similar pone a la escuela en peligro de ser cerrada por el Comisionado de Educación de Texas, Robert Scott. La mejor oportunidad para que siga funcionando es que mejore su calificación al grado de “aceptable”.

En unos días, los estudiantes de Pearce deberán mostrar una mejora impresionante en al menos seis categorías para evitar la intervención estatal.

Por primera vez las escuelas de Texas serán evaluadas en cómo les va a los estudiantes de octavo grado en la TAKS de ciencias, además de lectura, matemáticas y estudios sociales. En marzo rindieron la TAKS de escritura.

Al hablar con la comunidad la semana pasada, Forgione dijo que desde agosto de 2007, los funcionarios de distrito han destinado recursos para ayudar a Pearce. El distrito reclutó a un especialista de deserción escolar para reducir el número de estudiantes latinos que abandonan la escuela.

Un energético y hábil director tomó este año las riendas de Pearce —el quinto en los últimos 10 años. El nuevo director creó un programa de tutorías para mejorar el rendimiento de los estudiantes que se realiza los sábados en la escuela, inició talleres para los padres y los estudiantes sobre la asistencia y las calificaciones, y empezó a realizar visitas domiciliarias con padres y estudiantes para fortalecer sus lazos con Pearce.

James Troutman, el director, parece tener la habilidad y el empuje necesarios para mejorar Pearce. El problema es que no tiene mucho tiempo, lo que sería trágico para Pearce y la comunidad, la misma que se comprometió la semana pasada a luchar por mantener la escuela abierta.

Está claro que el distrito demoró demasiado tiempo en proporcionar el tipo de intervención y apoyo que necesita Pearce. Si el equipo de Forgione hubiera reaccionado el primer año en que Pearce no cumplió con los estándares del estado, es probable que hoy no estuviera discutiéndose su clausura.

Este tipo de manejo de crisis de última hora ha impedido que Pearce y otras escuelas, como Dobie, Webb, Reagan y, en menor medida, Johnston, puedan enfrentar deficiencias crónicas rápidamente. La preparatoria Johnston lleva cinco años consecutivos con un rendimiento inferior al mínimo, y Reagan lleva dos años. Webb fue capaz de romper su ciclo de tres años de fracaso en 2007.

Dado el actual panorama, los funcionarios del Distrito debería invertir fuertemente en las escuelas secundarias, focalizándose en las de bajo rendimiento y en los alumnos de sexto grado. Esto permitiría asegurar de que los estudiantes reciban la tutoría y la preparación necesarias para aprobar la secundaria y la preparatoria. Los funcionarios deberían hacer esto lo antes posible en vez de esperarse hasta que el estado esté a punto de cerrar una escuela.