Haz una compra inteligente
En la decisión de comprar una casa,
hay muchas cosas que debes hacer para
evitar que tu sueño termine embargado
Por Tania Lara
¡ahora sí!
Rafael Sánchez y Dora Osorio, padres
de seis hijas con edades de 2
a 15 años, tuvieron grandes dificultades
para pagar su hipoteca
el año pasado.
En agosto de 2005, esta familia compró
su primera casa al norte de Austin con
dos préstamos, uno de $30,000 y otro de
$120,000.
La pareja de mexicanos aceptó los términos
de ambos créditos
porque, de acuerdo
con sus cálculos,
tenían ingresos suficientes
para pagar
$1,200 mensuales.
Sin embargo, a mediados
de 2007 las
mensualidades subieron
a $1,500 porque
un crédito tenía
interés variable.
Pronto se empezaron
a juntar las
deudas. Dejaron de
pagar el crédito de
su camioneta, estuvieron
a punto de
cortarles la luz, cancelaron
el teléfono,
el cable y hasta empeñaron sus argollas
de matrimonio para cumplir con los pagos
de la hipoteca.
"Había días en que tenía que decidir
si cargaba gasolina, compraba pañales
o comida", dice Osorio, de 44 años quien
trabaja como secretaria en la primaria
Wooldridge, al norte de Austin.
Entre otros momentos tristes de los
Sánchez, no hubo regalos de Navidad en
diciembre pasado y la fiesta de 15 años de
Lourdes Osorio, la mayor de las hijas, se
hizo con la ayuda de amigos y familiares.
Tantos problemas económicos pusieron
a prueba la relación entre Rafael y Dora.
"Lo más duro fue ver que el matrimonio se
empezaba a quebrar", confiesa Osorio.
La luz
Durante siete meses, la familia hizo lo
posible por pagar su hipoteca aunque eso
significaba otros sacrificios. Un día, Rafael
Sánchez, nacido en el Estado de México,
estaba viendo la televisión donde se enteró
de Frameworks, una organización sin fines
de lucro que ofrece ayuda gratuita para
personas atrapadas con su hipoteca.
Pronto, Sánchez acudió a esta organización
donde lo ayudaron a buscar nuevas
opciones de crédito al mismo tiempo que
negociaban un mejor interés con su prestamista.
Sánchez tomó una decisión que 31% de
las personas con problemas hipotecarios
evitan: hablar con el prestamista sobre
las razones por las cuales estaban inclumpliendo
con las mensualidades.
"Como latino te da pena decirle al prestamista
que no puedes pagarle. Prefieres
no contestar el teléfono ni abrir la puerta",
dice Osorio, quien evitó un problema mayor
al hablar con su prestamista.
Pero si el deudor deja pasar el tiempo,
los intereses pueden agravarse y también
las consecuencias legales. En Texas, un
embargo sólo puede tomar 41 días después
de que la persona ha incumplido con sus
pagos y eso representa la pérdida total de
la propiedad y una pésima reputación en
su historial crediticio.
En una de las clases para comprar casa
que ofrece Frameworks de manera gratuita,
el gerente de nuevos negocios de esta
organización, Donald
Degollado, hablaba
a su audiencia
sobre los riesgos de
un interés variable.
Rafael Sánchez interrumpió
la clase y se
paró para decirle a
otros compradores:
"Sí es cierto, yo estuve
a punto de perder
mi casa por un
interés variable".
Gracias a la ayuda
de Frameworks,
la familia Sánchez-
Osorio comenzó a
buscar otras opciones
de crédito y a
negociar con la institución
que les había otorgado el préstamo.
Ellos desconocían, como 61% de los
deudores, que hay formas de solucionar
sus problemas hipotecarios, de acuerdo
con una encuesta de la compañía hipotecaria
Freeddie Mac.
Siete meses de serios apuros económicos
terminaron para los Sánchez el 31 de diciembre
de 2007 cuando la compañía envió
una carta para notificarles que habían congelado
sus mensualidades por cinco años,
las cuales se reducirían a $800.
Gracias a la negociación de Degollado,
el prestamista de los Sánchez aceptó bajar
los intereses de más de 12% a 8% y participar
en un programa voluntario de congelamiento
de hipoteca durante cinco años,
algo que ocurre raras veces. "Una buena
parte de la hipoteca de los Sánchez-Osorio
se iba a los intereses", explica Degollado.
Un proceso que vale la pena
Comprar casa es una decisión que incrementa
el patrimonio familiar, ya que la
propiedad tiende a aumentar su valor con
el tiempo. "Una familia de bajos ingresos
que es dueña de su casa tiene un patrimonio
13 veces mayor de una familia con iguales
ingresos pero que renta su vivienda",
calcula el Centro de Estudios de Vivienda
de la Universidad de Harvard.
La estabilidad es otro de los beneficios de
tener casa. Las familias suelen vivir en la
misma casa tres veces más que las personas
que rentan. Y con la estabilidad, una
familia que es dueña de su casa logra que
sus hijos tengan mejores calificaciones y
más probabilidades de graduarse de la preparatoria
y de la universidad, de acuerdo
con el mismo estudio.
Pero el proceso de comprar casa es
complicado y puede generar muchos más
problemas en el futuro si la decisión no
es acertada.
"Si actualmente no pagas la renta a
tiempo, será difícil que logres cumplir con
una hipoteca", dice Degollado.
La familia debe decidir qué cantidad
mensual está dispuesta a pagar sin que
este monto cause estrés y problemas económicos.
"Ellos deben decirle al prestamista cuánto
están dispuestos a pagar mensualmente.
Por experiencia, lo que casi siempre ocurre
es el prestamista determina la capacidad
de pago de la familia", dice Karen Lyons,
consejera de créditos hipotecarios de la organización
Foundation Communities que
busca dar casa a personas indigentes.
El siguiente paso es conocer con exactitud el monto total de las mensualidades.
"Un crédito hipotecario se compone
de cuatro partes: el monto del préstamo,
los intereses, el seguro y los impuestos",
dice Lyons.
Su tercer consejo es comparar las opciones
de tres prestamistas diferentes para
asegurarse que consiguieron el mejor crédito
posible. Otra recomendación es adquirir
créditos con plazos de 30 años porque
casi siempre ofrecen tasas fijas.
Además, los compradores deben estar
alertas de fraudes que suelen cometer los
prestamistas como valuar la casa por encima
de su valor real de mercado, o refinanciar
constantemente y cobrar una cantidad
por cierre del crédito anterior.
"Si el prestamista insiste y presiona demasiado,
puede ser fraudulento", advierte
Degollado.
Un final feliz
Todo empezó a mejorar para los Sánchez
en cuanto se congelaron los pagos de su hipoteca.
A principios de abril, comenzaron
a pagar todas sus deudas gracias al reembolso
de su declaración de impuestos.
Dora Osorio esperaba recuperar sus
argollas de matrimonio antes de finalizar
el mes. Ahora la familia ha aprendido la
lección: "Hay que leer las letras chiquitas
y que el préstamo tenga un interés fijo",
dice Osorio.
tlara@ahorasi.com; 912-2987