En los muchos años que tengo siguiendo
el futbol mexicano, no recuerdo alguna
temporada en la que América sumara
siete derrotas en 11 encuentros. Yo conocí
al equipo en los 80, cuando dirigidos por
Carlos Reinoso eran guerreros y goleadores,
que ganaban todos los encuentros sin
importar ser locales o visitantes. En esa década,
las Águilas cambiaron tres veces de
técnico, Reinoso salió por problemas de salud.
Lo suceció el argentino Miguel Ángel
López y después el brasileño Jorge Vieira.
Los tres se coronaron en por lo menos uno
de los cinco campeonatos de América en
aquellos 10 años gloriosos. De aquel equipo
triunfador ni las
cenizas quedan. En
estos días América
puede ser derrotado
por cualquiera y su
lucha semanal es por
salir del último lugar
del torneo. Sumado a
eso, la directiva americanista
ha cambiado
tres veces de técnico
en seis meses,
por esa impotencia
de no conseguir buenos
resultados.
Después de sus fracasos con Cruz Azul y
Atlas, Rubén Omar Romano fue nombrado
técnico de América el 19 de febrero, para
dirigir el partido ante Morelia de la fecha
5. El argentino perdió en su debut y después
de siete partidos del Torneo Clausura
2008, sólo ha podido conseguir un punto,
producto del empate ante Cruz Azul, algo
que nos hace pensar que no es el salvador
que las Águilas estaban buscando luego del
despido de Daniel Alberto Brailovsky.
Aunque la directiva lo niegue constantemente,
ésta es sin duda la peor crisis del
equipo en la historia moderna, pues luego
de perder ante Toluca 1-0 el sábado 22 por
la noche, suman 15 días en el último lugar
de la competencia, y lo peor de todo es que
no se ve como es que puedan enderezar
el barco. Romano declaró luego de la derrota,
que sabía que estaban muy lejos de
calificar a la liguilla y que a partir de ese
momento se enfocaría en su participación
en la Copa Libertadores.
Hay que reconocer el acierto de Romano
al querer olvidarse del Clausura 2008, pues
siendo realistas, es casi imposible pensar
que puedan hacer los puntos suficientes
para calificar a una liguilla, con todos esos
problemas internos. Pero lo que no me queda
my claro, es su intención en irse por la
Libertadores, pues si en México no le puede
ganar a equipos como Puebla, Jaguares o
Morelia, ¿Cómo es que va a vencer a River
Plate, Boca Juniors o Sao Paolo?