En la pachanga: cuidado con el alcohol
Por Gissela SantaCruz
¡ahora sí!
Cada celebración especial trae consigo
historias sobre los momentos estresantes
en los cuales, de una manera u otra, las cosas
no funcionaron como lo planeado. Años
después, esos momentos pueden crear
algunas de las memorias más graciosas.
Pero cuando se trata de pleitos o accidentes
por culpa del alcohol, en algunos casos,
las consecuencias no sólo arruinaron la
fiesta, sino que también la vida de algún
invitado.
Algunos salones de fiestas, incluso,
terminan el festejo si los invitados están
demasiado imprudentes o agresivos. Además,
en Texas, como en otros estados, es
ilegal servir alcohol a menores de 21 años
o conducir en estado de ebriedad.
En Texas, es un delito conducir con un
contenido de alcohol en la sangre mayor
a 0.08%. Dependiendo del peso y altura de
cada persona, esa cantidad equivale a tomar
una botella de cerveza de 12 onzas o un
trago de 1.5 onzas de licor como tequila.
Para evitar un riesgo semejante, es preferible
tener precaución con las bebidas
de los invitados o evita servir alcohol en
la fiesta.
“Si un menor de edad u otra persona
toma demasiado en una fiesta, los anfritiones
y el que sirvió alcohol pueden ser
culpables por cualquier daño que los invitados
se causen a sí mismos o a otra gente”,
explica Jackie Collettt de la organización
sin fines de lucro Madres contra Conductores
Ebrios (MADD).