¿Tienes ratas en casa? No estás solo

¡ahora sí!

Este podría ser el año de la rata en Austin. Los exterminadores de las empresas de control de plagas presentaron evidencias de que la presencia de roedores ha aumentado desde octubre.

Si bien las autoridades del municipio y del condado dicen que aún no están convencidos del problema, los exterminadores creen que las lluvias del verano pasado proveyeron de alimentos y refugio a los roedores, lo que habría estimulado su aumento. Además, las construcciones en la ciudad también pueden ser un factor en el incremento, ya que destruyen el hábitat natural de los roedores, aseguró Rock Theatt, propietario de Control de Plagas y Termitas Roberts de Austin.

La rata más común de Texas, llamada la rata de los techos, puede trepar y caminar a lo largo de los cables de electricidad, escalar árboles y se puede esconder fácilmente bajo techos de metal o de cerámica, explican los exterminadores. Les gusta vivir especialmente cerca de las quebradas y zonas verdes. afirmó Janice Reed, una entomologista.

Las ratas de techo, que llegan a pesar hasta una libra y medir entre 6 y 7 pulgadas de largo, pueden entrar en una residencia a través de los agujeros realizados para los servicios básicos. Una vez dentro de una casa, viven en áticos u hornos. “Encontrar una rata muerta dentro de un sofá no es raro”, dijo Jack Sauer, director de operaciones de la empresa de control de plagas The Bug Master.

Los típicos signos de que hay roedores en la casa son: excrementos de color oscuro de un cuarto a media pulgada de largo, cajas de alimentos carcomidas en los armarios, marcas aceitosas a lo largo de las paredes por el uso habitual que hacen de los mismos caminos, y sonidos de movimiento en las despensas, techos y detrás de las paredes, de acuerdo con la empresa Terminix. Esta empresa de control de plagas ha registrado un aumento del 20% en las quejas sobre ratas en la zona de Austin, de octubre a febrero, asegura su ejecutivo de cuentas, Clint Briscoe.

Los exterminadores aseguran que las ratas están ahí, aunque la gente no las perciba.

A las ratas de techo les gusta roer y masticar cables, concreto y muros. Comen alimentos que la gente deja abiertos, comida para mascotas y bulbos de plantas.

Traducido del Austin American-Statesman