SUEÑO MEXICANO
Por Julieta G. Pelcastre
¡ahora sí!
Radicado en Austin desde hace
tres años, el mexicano Felipe
Rivera, de 38 años, consiguió
en diciembre realizar su sueño
de comprar una casa en México
desde Estados Unidos a través de un crédito
hipotecario para inmigrantes.
“Me siento feliz y contento; el motivo por
el cual vine a trabajar a Estados Unidos fue
para juntar dinero y comprar mi casa”,
declaró Rivera. “En México nunca pude
conseguir un crédito y ahora por fin logré
realizar mi sueño”.
El crédito para inmigrantes y sus familiares
en Mèxico es un programa que
financia la Sociedad Hipotecaria Federal
(SHF) con el fin de que los mexicanos en
el exterior puedan comprar una vivienda
nueva o usada en México sin importar su
estatus de inmigración.
Este programa está respaldado por el
gobierno federal de México y se otorga a
través de intermediarios privados, como
las sofoles hipotecarias: Su Casita, Hipotecaria
Nacional, Crédito Inmobiliario,
Construmex y otras, señaló José de Jesús
Olivares, subsecretario de la SHF.
Rivera, jardinero en una empresa, logró
a través de Hipotecaria Su Casita en Dallas,
el trámite y la autorización de un crédito
hipotecario por $50,000 para la compra de
una casa en León a pagar en 25 años.
Para obtener el crédito, Felipe tuvo que
cubrir algunos requisitos: ser mexicano,
demostrar que ha trabajado en la misma
actividad más de un año así como tener
un ingreso cuatro veces al importe de la
mensualidad, para lo cual utilizó sus recibos
de envíos de remesas.
El crédito puede ser en pesos y pagarse
en dólares, lo que beneficia al acreditado
cuandoel tipo de cambio es favorable.
Desde el inicio del programa en 2004 a la
fecha se han otorgado 3,500 créditos.Tan
sólo Hipotecaria Su Casita ha otorgado
1,600 créditos en cuatro años.
Olivares comentó estar aún en la etapa
“difícil” de dar a conocer el programa,
y que todavía prevalece un poco de
“desconfianza”en el sistema financiero
mexicano y el no ver las propiedades físicamente
hacen que el programa avance
de manera “lenta”.
Edgar Macarty, agente inmobiliario de
Hogares Escalante en Dallas, recomienda
revisar primero las escrituras de la casa
(en caso de que sea usada) para que se pueda
realizar la compra. En su opinión, más
de la mitad de las casas en México tienen
problemas de escrituración y si este es el
caso, las institiuciones no otorgan créditos
para comprar la vivienda.
En el caso de Felipe, su esposa Araceli
Villegas se enteró del programa y fue
quien se encargó de buscar vivienda en
Guanajuato. Ella fue la “obligada solidaria”
y firmó las escrituras de su nueva casa
que recibió a finales de enero.
Hay quienes en tres años han pagado el
crédito de su casa y las sofoles dicen que
el índice de morosidad de los pagos es 10
veces menor por parte de los mexicanos en
Estados Unidos que los que se encuentran
en México, declaró Olivares.
Araceli dice que el sufrimiento por el
cual pasó su esposo al caminar durante
15 días en el desierto y del robo que sufrió
por parte del pollero para llegar a Estados
Unidos, “por fin da frutos” y esperan pagar
su casa en cuatro años.
Los estados donde han adquirido su
vivienda algunos acreditados incluyen a
Guanajuato, Oaxaca, Jalisco, Zacatecas,
Baja California, Guerrero, Querétaro, Durango
y San Luis Potosí.
El tipo de inmuebles que compran normalmente
ronda entre $50,000 y $100,000,
muy por arriba de las adquisiciones que se
realizan en México por el Instituto del Fondo Nacional para la Vivienda de los Trabajadores
(Infonavit). En Austin, el precio de
una vivienda promedio es de $120,000, de
acuerdo con cifras de la ciudad.
Sociedad Hipotecaria Federal financia
hasta 90% del valor de la propiedad con
una tasa de interés fija de entre el 12 y 13%
anual, comentó, José de Jesús Olivares.
En Texas, las tasas de interés para comprar
casa oscilan entre 5.5% y 6.3% anual,
de acuerdo con el sitio de internet BankRate.
com, consultado el martes 4. El trámite
de comprar una casa tarda un promedio de
21 días en Estados Unidos mientras que en
México, la escrituración y la aprobación
del crédito toma más de 90 días.
Y a sea que los inmigrantes quieran
comprar una casa para un familiar, para
sus vacaciones o para retirarse en México.
Quienes han adquirido vivienda por este
medio, buscan que su casa se parezca a las
de Estados Unidos y que estén ubicadas en
ciudades grandes, informó Eduardo Uranga,
subdirector de compra de Su Casita.
Sin embargo, Villegas dice estar “contenta
y emocionada” con su nueva casa
de dos plantas, tres recámaras, jardín y
ubicada en un fraccionamiento privado
en León.
La SHF, impulsará nuevamente el programa
para que los mexicanos que están
en Estados Unidos y Canadá puedan comprar
casa en cualquier parte de México e
informar a los que reciben las remesas en
México, que ellos también pueden obtener
un crédito, enfatizó Olivares.
Tanto Araceli como su esposo comentan
estar más “tranquilos” ya que ahora tienen
“un patrimonio”.
Felipe espera visitar México en diciembre
próximo para la fiesta de 15 años
de una de sus dos hijas y así, conocer su
casa .
Con información adicional de Tania Lara. Julieta
Pelcastre es corresponsal en la ciudad de México
de los periódicos Cox en español.