Mujeres de negocios

Ellas son dueñas de 35% de las empresas latinas

¡ahora sí!

Monique Peña cuenta que vendió una “troca grande” por la que le dieron $4,000. Con ese dinero buscó aparatos de pesas usados en el periódico que estuvieran en buen estado y luego pidió un préstamo hipotecario para ampliar su casa y construir un gran salón con espejos. Así fue como empezó Caribbean Fitness, un gimnasio local para latinas.

Hace cuatro años que Peña creó el negocio para pasar más tiempo con sus dos hijos, actualmente de 15 y 16 años. . “Puedo llevarlos al doctor o ir con ellos al teatro. Cuando trabajas para otros tienes que estar ahí de 8 a 5”, cuenta Peña, una dominicana de 48 años.

La maestra de sus hijos admiraba el cuerpo atlético de Monique Peña. “Un día me dijo: ‘quiero verme como tú’” y así fue como surgió la idea y la primera cliente del negocio. “Ella me inspiró”, confiesa Peña.

Sylvia Acevedo también encontró la idea de su negocio casi por casualidad. Esta mujer nacida en el Sur de Dakota de madre y abuelos mexicanos, empezó cuando había muchas construcciones en Austin y le pedían que tradujera para los constructores, quienes en su mayoría sólo hablaban español. Ella diseñó unas tarjetas con dibujos para explicar las instrucciones y así nació Communicard, una empresa que asesora a los departamentos de recursos humanos de las empresas sobre la comunicación en español con los empleados.“A la gente le gustó mucho porque era más fácil que usar el diccionario”, cuenta Acevedo, de 50 años.

Acevedo ha visto mujeres latinas que cocinan para las reuniones de sus amigas sin cobrar nada y mujeres que hacen traducciones gratuitas. Algunas que les gusta pintar la casa pero no piensan dedicarse a eso como negocio.

“Hay muchas oportunidades para las latinas pero muchas veces, lo hacen gratis”, dice Acevedo.

El primer paso para un negocio es tener una gran idea. “Después, el mayor problema es la capacitación. Muchas tienen buenas ideas pero les falta preparación y una buena asesoría para crecer el negocio, tomar las decisiones correctas y gestionarlo cuando el volumen de negocio crece”, opina Jennifer Limas, directora del programa para emprendedores Big Austin, que asesora a pequeñas empresas.

Como estas latinas, más de 53,000 negocios en el área de Austin y Round Rock pertenecen 50% o más a una mujer. Y Texas es el tercer estado donde el mayor número de empresas son propiedad de mujeres, de acuerdo con el Centro de Investigación sobre Mujeres Empresarias (CWBR).

Cada vez más empresas son fundadas por latinas. Un estudio de CWBR señala que en todo el país, el número de los negocios que pertenecen a mujeres latinas creció 121% en los últimos 10 años. Esto es un ritmo de crecimiento seis veces mayor a la media nacional. “La mayoría de las mujeres empieza sus negocios desde cero y rara vez adquieren o heredan un negocio ya establecido”, señala el estudio deWells Fargo y CWBR.Así, la empresa de la venezolana MaKelly ion Sánchez tuvo un inicio modesto. Hace 18 años, instaló un escritorio viejo y una computadora usada en el cuarto trasero de su casa.

El 5 de septiembre de 1989 entró por primera vez a este cuarto habilitado como oficina. Todavía recuerda lo primero que hizo como empresaria: “me senté en el escritorio y me puse a llorar”, dice.

Una semana antes, había renunciado a su trabajo en la primera estación en español de Austin donde trabajaba como locutora. “Lloré porque había dejado un trabajo maravilloso”, recuerda.

Después de secarse las lágrimas, Marion empezó a llamar a clientes potenciales y así inició Estilo, una agencia de comunicación para el público de habla hispana.

Consejos de las expertas

Peña disfruta hacer ejercicio y bailar, por eso da clases de aeróbicos con pasos de salsa y merengue. Pero no todo para ella es hacer lo que más le gusta. Toda empresaria tiene que aprender de finanzas, impuestos y contabilidad.

Un negocio requiere mucha planeación de gastos y hay qué saber cómo cubrirlos. “Siempre hay que controlar los gastos, no sobrepasarse ni endeudarse”, dice.

Sánchez también recomienda planear mucho: “No puedes vivir al día, tienes que pensar con anticipación”.Ella aconseja invertir las ganancias del negocio, en lugar de comprar auto nuevo, ropa o hacer viajes. “Los negocios siempre suben y bajan”, dice. Durante las buenas épocas, ella compra propiedades que después alquila. Si el negocio va mal, siempre tendrá los ingresos generados por sus propiedades. “Hay que diversificarse”, aconseja.

Para vender, Sánchez asegura que se requiere una gran disciplina para llamar a clientes potenciales todos los días. “La vida del empresario es 80/20”, dice y después explica “20% del negocio llega solito pero otro 80% hay que salir a buscarlo”.

Otro de sus consejos es registrarse en organizaciones no lucrativas y de gobierno porque muchas empresas grandes designan un presupuesto anual de compras que van a gastar en negocios que pertenecen a minorías o mujeres.

Así, Sánchez ha conseguido clientes grandes como la telefónica AT&T, las aerolíneas Southwest, las computadoras Dell y hasta proyectos para el transporte público Capital Metro. “Así he ganado los proyectos y el dinero, pero también la experiencia de trabajar con empresas grandes”, dice esta madre de tres.

Acevedo recomienda tomar experiencia en trabajos donde aprendas a manejar libros, pagar impuestos y sobre todo a vender, antes de crear un negocio propio. No importa si se trata de ventas por catálogo de Mary Kay, Avon o Tupperware. “Con eso, aprendes a vender”, dice.

En su empresa, Acevedo se dio cuenta que es más fácil vender a una asociación o cámara que representa a muchas empresas del mismo sector, en lugar de tocar de puerta en puerta para vender sus productos o servicios.

Al final, estas tres mujeres demuestran que sí se puede ser empresaria y balancear su vida familiar. tlara@ahorasi.com; 912-2987