Jovenes en riesgo

¡ahora sí!

A los 14 años Ambrosio José González solía gastar hasta $700 a la semana en cocaína. Luego de casi cinco meses en el programa de Youth Advocacy, pudo dejar las drogas.

Por Sara Inés Calderón

Los jóvenes latinos en Austin tienen una probabilidad cuatro veces más alta de recibir cargos en la corte municipal del Condado de Travis que los anglosajones, según un análisis hecho por un juez. Además, el futuro de la ciudad de Austin y el estado de Texas podría ser amenazado si esa tendencia no cambia pronto, ya que el porvenir depende de estos jóvenes.

Ambrosio José González, un joven que estuvo involucrado en el uso de drogas, robo de autos, abuso familiar y deserción escolar, es un ejemplo del tipo de jóvenes que preocupan al juez de la corte municipal John Vásquez.

González, de 19 años, recientemente explicó que como muchos jóvenes en Austin, él tuvo problemas en su casa que lo llevaron a refugiarse en la calle.

Su testimonio fue escuchado por una audiencia compuesta por familias y jóvenes graduados de Youth Advocacy, un programa de intervención para jóvenes en riesgo, donde González logró sus sueños de tener una vida mejor.

"Hoy día estoy buscando una vida mejor para mí y para mi hijo", dijo González, mientras sostenía a Matthew, su hijo de siete meses.

Según los números

Los problemas de González son comunes, según el juez Vásquez, quien ha trabajado con jóvenes de distintas maneras y durante muchos años.

Al ver que más jóvenes afroamericanos y latinos llegaban a la corte municipal, se puso a analizar los datos de la corte y estudiar los casos por grupo étnico.

Descubrió que había una gran disparidad entre los anglosajones y los latinos y afroamericanos que llegan a esa corte por diversos motivos.

De 2005 a 2006, era cuatro veces más probable que un joven latino recibiera cargos en la corte municipal que un anglosajón, y para los jóvenes afroamericanos era cinco veces más probable, según su análisis de los datos.

"Va a haber muchos problemas en el futuro con las pandillas si no hacemos algo al respecto", dijo Vásquez, quien reveló que ha habido un aumento de casos de jóvenes afiliados con pandillas en la corte municipal.

Muchos temen que Austin pueda llegar a tener problemas con pandillas como sucede en Houston o Dallas. Vásquez dijo que los jóvenes que que se presentan en su corte todavía no están directamente afiliados con las pandillas, y aunque están en un momento crítico pueden ser persuadidos de abandonar esa afiliación.

Según Vasquéz, si Austin quiere ser una ciudad segura y próspera, las autoridades deberían encargarse de los jóvenes latinos y afroamericanos que dejaron de ser minoría para convertirse en mayoría debido al cambio de la demografía a nivel estatal.

El juez dijo que los jóvenes que se presentan en la corte municipal con problemas de asistencia a clases y conducta desordenada tienen la tendencia a no terminar la preparatoria.

Por lo tanto, Vásquez sugirió la labor conjunta entre las cortes, las escuelas y programas de intervención para jóvenes con problemas como Youth Advocacy, que trabaja con jóvenes en riesgo y sus familias.

Intervención temprana

Hay que prevenir la delincuencia antes de que ésta escale a nivel de criminalidad, subrayó Vásquez.

Hay una conexión muy fuerte entre el ausentismo a clases, la deserción escolar, la delincuencia y la criminalidad, según Vásquez y autoridades del distrito escolar.

La ausencia a clases indica claramente que un joven tiene problemas, según Linelle Clark-Brown, coordinadora de prevención de deserción escolar en el Distrito Escolar Independiente de Austin (AISD, por sus siglas en inglés).

El AISD, explicó, se enfoca en estos jóvenes que, muchas veces, están en un momento crítico cuando llegan a las cortes. Pueden seguir el camino correcto o una vida delincuente, agregó.

"Tratamos de intervenir a tiempo, antes de que abandonen la escuela", explicó Clark-Brown.

La educación en el AISD, según Clark-Brown, empieza desde el kinder educando a padres de familia y niños sobre la importancia de asistir a clases.

Sin embargo, "los padres algunas veces no son buenos ejemplos para sus hijos", dijo.

El AISD trata de combatir el problema de la deserción escolar y la delincuencia de diversas formas, según Clark-Brown.

En el 2005, el 58 por ciento de los jóvenes en la corte municipal recibieron cargos relacionados con el ausentismo a clases.

Tanto Vásques como Clark-Brown, coincidieron en que con la intervención temprana es posible prevenir la deserción escolar y la delincuencia.

El AISD envía a los estudiantes a programas de intervención para jóvenes en riesgo, los ayuda a desarrollar planes para terminar su bachillerato y utiliza especialistas en deserción escolar en cada secundaria y preparatoria con este fin.

Hay muchas razones por las cuales un estudiante puede dejar la escuela y el AISD trabaja constantemente para que los estudiantes logren el sueño americano, agregó Clark-Brown.

Un futuro próspero

Fotos de Sara Inés Calderón ¡ahora sí!

Según el juez John Vásquez (centro), en el 2006, casi el 12 por ciento de la población de jóvenes latinos y el 16 por ciento de los afroamericanos en el Condado de Travis recibieron cargos en la corte municipal, comparado con el tres por ciento de los anglosajones.

El sueño americano se puede lograr trabajando juntos, según el juez Vásquez.

La meta de su análisis de datos era crear una corte en el Condado de Travis específicamente para menores de edad con cargos menores, y ofrecer ayuda con un programa de intervención.

Ya existe una corte para jóvenes con cargos mayores, pero el juez Vásquez quiere crear una nueva corte con el fin de intervenir antes de que los jóvenes lleguen a incurrir en este tipo de delitos y evitar que tengan que pasar por el mismo sistema que los adultos en la corte municipal.

Vásquez ha intentado de varias maneras hacer esta corte realidad. En octubre de 2005 el Concejo Municipal aprobó una propuesta para crear un comité compuesto por autoridades de la corte, el AISD y el Condado de Travis para estudiar el asunto. Hasta el momento nada más ha ocurrido.

El objetivo sería ayudar a los jóvenes y sus familias a superar sus problemas, a fin de asegurar el futuro de la ciudad y en última instancia de Texas.

En el caso de González, quien se drogaba con cocaína tras una serie de problemas familiares, una solución fue enviarlo a los 14 años a un programa de intervención.

Los empleados de Youth Advocacy hablaron con él y con su familia, asistieron a la corte cuando sus padres no pudieron y finalmente lo convencieron de que no necesitaba manejar sus problemas con drogas.

"Mi papá golpeaba a mi mamá. Las drogas y faltar a la escuela era mi manera de escapar de todo eso", dijo González, a quien el AISD envió al programa de Youth Advocacy.

Aunque al principio no tomó el programa en serio, al final el personal le enseñó que tenía que cambiar su vida.

"Sin este programa, quizá estaría muerto o encarcelado", dijo González, quien se graduó de la preparatoria en el 2006, y actualmente sostiene a su esposa y a su hijo Matthew, ayuda a su hermana de 10 años con sus tareas y también la cuida cuando sus padres no pueden hacerlo.

Hoy día González es asistente del gerente en un restaurant de Jack in the Box y puede pagar su propio automóvil y casa. Además, tiene la esperanza de abrir su propio negocio en el futuro.

"Si quieres algo, tienes que luchar por ello", dijo.

Sólo el tiempo dirá si los jóvenes latinos en Austin recibirán más ayuda de la corte municipal o el AISD para evitar una vida de criminalidad.

scalderon@ahorasi.com; 912-2987.