Época de Compasión

Las catástrofes internacionales recientes (como los huracanes, el tsunami en Asia y los terremotos), nos conmueven al ver a miles de familias sufrir, perder sus hogares, sus familiares y sus vidas. Pero aquí, en tu propia comunidad, también existen numerosas familias que luchan diariamente para vencer los retos de la vida. Ellos necesitan de tu generosidad.

La campaña Season For Caring (Época de Compasión) del Austin American-Statesman cumple su 7o aniversario este año, y desde sus inicios ha recaudado $2,550,165 en efectivo y bienes para ayudar a decenas de familias necesitadas.

Te presentamos la historia de dos familias y una breve descripción de otras 10, nominadas por organizaciones sin fines de lucro en el centro de Texas. Tómate unos minutos para leer sobre su situación, y si quieres hacer una donación recorta el cupón que se encuentra en la página 12. Te mantendremos al tanto regularmente en ¡ahora sí! sobre la situación de estas familias que necesitan ayuda.

Laura Skelding - ¡ahora sí!

Mariana Morales aprovecha un momento gracioso con sus hijos Emanuel Carrasquillo, de cinco años, Eric Carrasquillo Morales, de dos, y Cristian Carrasquillo, de siete (de izq. a der.) La familia Carrasquillo participa en la Época de Compasión.

JUAN CARRASQUILLO

Familia lucha pese a enfermedades del padre

por Gissela SantaCruz

¡ahora sí!

Cristian Carrasquillo, de 7 años, no entiende por qué su padre necesita un tanque de oxígeno para respirar. Tampoco sabe que su padre posiblemente se quede ciego, ni que funciona con un riñón severamente dañado porque le quitaron el otro.

Si le preguntas al tímido pero simpático Cristian qué le pasa a su padre, simplemente responderá, "Está enfermo".

Juan Carrasquillo, de 50 años, depende de un tanque de oxígeno desde que le extrajeron líquido de sus pulmones tras sufrir una pulmonía. Su ceguera —ha perdido la visión total de su ojo derecho— y el daño en los nervios son resultado de la diabetes que padece. Se encuentra también en proceso de ser evaluado por una enfermedad del hígado.

Todo eso es fácil de explicar. Pero entender cómo una enfermedad ha afectado a las otras es lo que ha sido un misterio para los doctores que intentan ayudar a Carrasquillo.

"Su caso es muy confuso, hasta para mí", dijo la doctora Lisa Doggett de People's Community Clinic. "La comunicación entre todos sus doctores ha sido muy difícil, y eso contribuye a la dificultad de entender qué en realidad está ocurriendo con él. Ha sido muy desafiante y frustrante".

La variedad de problemas de salud de Carrasquillo se descubrió poco después de que sufriera un accidente en el trabajo que lo dejó con una fractura de hombro en 2003. Fue durante ese tiempo que se descubrió que Carrasquillo tenía también otras enfermedades.

Esas enfermedades han afectado profundamente la situación económica de la familia, la cual perdió su casa en Pflugerville después de que Carrasquillo no pudo trabajar más. La situación desgasta cada día el ánimo de la familia. El estrés adicional que han causado los tratamientos médicos y los gastos monetarios han afectado también el matrimonio con su esposa Martina.

"Ha sido muy difícil sobrellevar todo esto. Trato de ser positivo, pero como que se me quiere acabar el ánimo", dijo Carrasquillo. "Todo ha cambiado muy rápido, es un cambio radical. No estoy acostumbrado a no trabajar, siempre lo he hecho".

Afortunadamente para la pareja, sus tres hijos parecen felices. Son las sonrisas de estos pequeños saludables lo que les da a los Carrasquillo la fuerza y el valor para seguir adelante.

Martina, de 37 años, dijo que ella nunca deja de buscar cómo sacar adelante a la familia económicamente. Aparte de su trabajo de limpiar oficinas —el cual no la remunera lo suficiente— ella busca hogares que pueda limpiar y hace tamales para vender.

Pero la situación de la familia también ha añadido una carga sobre los dos niños mayores.

Cristian y su hermano Emanuel, de cinco años, despiertan a las 5:30 a.m. todos los días para ser transportados a la escuela. Participan en un programa después de clases en la escuela hasta que la madre de una compañera de clase los recoge para transportarlos de regreso a casa, a donde llegan a las 6:30 p.m. Por la noche, comparten la cama con su hermano Eric, de dos años.

"Eric se queda conmigo en casa todo el día", dijo Carrasquillo. "Es un niño bueno. Trata de ayudarme, pero debe ser al revés, yo debo ayudarlo a él. Pero a veces es difícil caminar por la mala circulación en mis piernas".

Nominada por: People's Community Clinic, 2909 N. I-35, 708-3156, www.pcclinic.org



Deborah Cannon - ¡ahora sí!

Carolyn Rodríguez (centro) y sus nietos e hijo son una de las familias que necesitan ayuda en esta temporada de caridad. Marc Castillo, de dos años, con sus hermanos Christopher, de 11, Jonathan, de ocho, Matthew, de cuatro, y su tío Eric Rodríguez (de izq. a der.).

CAROLYN RODRÍGUEZ

Determinada a mejorar la vida de sus cuatro nietos

por Josefina Villicaña

¡ahora sí!

Carolyn Rodríguez ha criado cuatro hijos: el más joven es Eric Rodríguez, quien está en su último año de preparatoria y a punto de empezar sus estudios universitarios. A estas alturas muchos padres estarían preparándose para jubilarse y enfrentar una vida nueva con independencia.

Pero para Rodríguez, la vida de una madre soltera no tiene fin. Además, tiene la custodia legal de cuatro nietos: Marc, de dos años; Mathew, de cuatro; Jonathan, de ocho, y Christopher, de 11. Cada uno de los pequeños sufre desórdenes emocionales y requieren atenciones especiales y médicas. Tres de los niños nacieron adictos a las drogas y continúan mostrando síntomas serios producto de la adicción.

El más pequeño es hiperactivo y muestra una conducta violenta.

"Me cansa mucho. Estoy despierta hasta las 3 a.m. haciendo quehaceres porque durante el día necesita supervisión constantemente para que no se lastime", explicó Rodríguez.

Mathew sufre retrasos de desarrollo, problemas emocionales y no ha dejado de usar pañales. Jonathan tiene problemas de atención, hiperactividad, depresión y también requiere supervisión constante, pues recientemente intentó suicidarse cuando sintió que nadie lo quería, dijo Rodríguez.

Christopher ayuda con el cuidado de los más pequeños desde que tenía cinco años. Rodríguez luchó por su custodia legal porque él tenía que cuidar a su madre cuando estaba ebria, y era abusado por los novios de ella. "Él es como mi mano derecha, me ayuda con quehaceres y a preparar comida para los más chiquitos".

Aunque Johnatan es una gran ayuda para Rodríguez, sufre de migrañas y dolores de estómago por la ansiedad y estrés que padece.

Las necesidades de estos niños son suficientes para retar a cualquiera, pero la frágil salud de Rodríguez multiplica el desafío.

Ella recibe seguro por invalidez causada por problemas con glaucoma, alta presión, diabetes, enfermedad respiratoria y el síndrome de Sjögren, un desorden del sistema autoinmunológico; además ha tenido varias cirugías de los ojos. Lucha por sobrevivir elaborando y vendiendo canastas de flores artificiales y comprando lo que puede en ventas de garaje.

El tiempo se ha convertido en un lujo para Rodríguez. Las varias necesidades de los niños y sus propiás deficiencias de salud requieren múltiples visitas a doctores, terapias y especialistas.

Como si todas estas demandas no fueran suficientes, el hogar de la familia fue dañado en un incendio hace dos años. La casa no tenía suficiente cobertura de seguro, y el dinero que recibió lo utilizó para efectuar pagos atrasados de la casa y el auto, y en arreglar los daños principales causados por el fuego. La familia necesita reponer la sala y reparar goteras en el techo de los closets de los niños. La abrumadora situación no empaña la actitud optimista de Rodríguez. "Cuando las cosas están dramáticamente mal, solamente se reafirma mi fe en Dios".

Nominada por: Any Baby Can of Austin Inc., 1121 E. 7th St., 454-3743, www.abcaus.org



Matt Rourke - ¡ahora sí!

Billie Spivey (centro), Tikara Hall, de nueve años (arriba izq.), Israel Hall, de ocho (camisa amarilla), Isaiah Hall, de cinco (camisa a rayas), y Tiara Hall, de 10 (der.)

BILLIE SPIVEY

La educación es su prioridad

Los problemas de salud le han hecho la vida difícil a la familia Spivey. Dos de los hijos de Billie Spivey, quien es madre soltera de cuatro, tienen anemia de células falsiformes (sickle cell anemia, en inglés) y sufren de fuertes dolores. A Spivey le diagnosticaron cáncer ovárico en junio y asiste a controles regulares.

Ella está estudiando para ser asistente de médico y tiene como meta convertirse en enfermera. Mientras tanto, la familia, que vive en una modesta casa de dos habitaciones en East Austin, vive con muy poco. Los niños duermen en el piso y Spivey nunca ha podido comprar una cama."No tenemos mucho, pero tampoco necesitamos mucho", dijo Spivey.

Nominada por: Sickle Cell Association of Austin, 314 E. Highland Mall Blvd., Suite 108, 458-9767, www.marcthomas.org



Brian K. Diggs - ¡ahora sí!

La familia Cortinas: Joe, Julia y Joe Jr., afuera de su casa.

FAMILIA CORTINAS

Camas para sus dulces sueños

La familia Cortinas no pide mucho, sólo una cama, un sofá-cama y cajoneras. Joe Sr., de 83 años, un portero de hospital jubilado, y su esposa Julia, de 75 años, cuidan a su hijo de 55 años, que tiene un retraso mental, en un departamento de una pieza sin camas. Duermen en el suelo porque no pueden pagar más, pero us espaldas y rodillas ya están viejas.

Su ingreso mensual de $1,600, obtenido del seguro social, no es suficiente para un departamento de dos habitaciones ni para pagar la deuda de $5,000 con altos intereses en que debieron incurrir para pagar la cuenta de electricidad. Por lo tanto, ellos pliegan sus cobertores cada mañana, ponen sus pertenencias en cajas y bolsas de plásticos y así se las arreglan.

Nominada por: Meals on Wheels and More, 3227 E. Fifth St., 476-6325, mealsonwheelsandmore.org



Laura Skelding - ¡ahora sí!

Tanya Pardo es madre soltera de dos niños, Shane Castillo, de cuatro años, y Tony Aguilar, de seis meses.

TANYA PARDO

Nueva vida para mamá y sus dos hijos

Las lesiones producto de un accidente de tránsito llevaron a Tanya Pardo, madre soltera, a buscar una nueva vida para ella y sus dos pequeños hijos. Necesitan ayuda con una cama de tamaño "queen", lavadora y secadora, aspiradora, juguetes, ropa, una silla para el auto, un coche y pañales desechables.

Nominada por: Mainspring Schools, 1100 West Live Oak St., 442-2301, www.mainspringschools.org



Laura Skelding - ¡ahora sí!

La familia Feika fue seleccionada este año para la Época de Compasión. Hawa, de 11 años, Mariama, de nueve, Mustafá, de ocho, Sahid, de tres, y Kula (de izq. a der.)

KULA FEIKA

Buscando paz en su nuevo país

Kula Feika y sus cuatro hijos —Hawa, de 11 años, Mariama, de nueve, Mustafá, de ocho, y Sahid, de tres, han comenzando de nuevo después de escapar de una guerra civil en África.

Necesitan muebles, un auto, ropa, elementos de cocina, una lavadora y secadora de ropa, un tutor de inglés y ayuda para saldar la deuda en que incurrieron por el cambio de lugar.

Nominado por: SafePlace, 356-1641, www.austin-safeplace.org



Laura Skelding - ¡ahora sí!

Al frente Deddrick Porter, de 11 años, y Amoni Porter, de 8. Sentado en la mesa, Rashann Porter, de tres años. Saundi Porter, Terry Porter, Denzell Porter, de 12 años, Michelle Porter, de 13, Glyn Esco y Theresa Porter (de izq. a der.)

THERESA PORTER

Un nuevo hogar tras el huracán Katrina

Theresa Porter y Glyn Esco no pudieron llevarse mucho con ellos cuando el huracán Katrina inundó su hogar en el centro de Nueva Orleáns. Ellos tenían que asegurar el paradero de sus hijas, Saundi y Terri Porter, y debían hacerse cargo de sus seis nietos: Desmond, Michelle, Denzell, Deddrick, Aremoni y Rashman, quienes vivían con ellos en Nueva Orleáns. Todos llegaron sin problemas a Austin, donde han comenzado su nueva vida.

Nominada por: Foundation Communities, 3036 S. 1st St., 447-2026, www.foundcom.org



Laura Skelding - ¡ahora sí!

Desarae, Baraniesha, y Barron Jr., tres de los nueve hijos de Angelia Allen.

ANGELIA ALLEN

Su enfermedad hace difícil apoyar a nueve hijos

Angelia Allen tiene desorden bilopar. Algunos días está muy depresiva y le es difícil levantarse de la cama. Esto hace complicado que mantenga un trabajo y dificulta la relación con las personas que más atesora: sus nueve hijos. Esta mujer de 30 años no tiene seguro médico y no recibe ningún cuidado regular por su enfermedad psicológica.

Ella y sus hijos viven en una casa llena de bichos en East Austin donde muchas cosas están rotas: la lavadora y la secadora de ropa y la litera de los niños. Aunque Allen administra su ingreso cuidadosamente, nunca tiene lo suficiente para comprar juguetes o ropa a sus hijos. Sueña con poder llevar a sus niños a un parque de diversiones o, al menos, a ver una película.

Caso nombrado por: Caritas of Austin, 479-4610, www.caritasofaustin.org



Laura Skelding - ¡ahora sí!

Crystal, de 12 años; Marlene, de 11, con la perra Nana; Aaron, de 18, Urania con Abran, de dos años, Francisco, de nueve (al fondo); Juliet, de 16 años (en el sofá), Christina, de 14, con Jacob, bebé de Juliet, y Jesús, de nueve años.

URANIA SILLERO

Mamá sigue adelante pese a cáncer

Urania Sillero tiene un tipo de cáncer en los huesos que la podría dejar paralizada algún día. Tiene una casa llena de niños —nueve— y la esperanza de que ellos obtendrán más de lo que ella logró. Algunos de ellos duermen en colchones sobre el piso, incluso su hija mayor, de 16 años, que tiene escoliosis. Necesitan camas, cajoneras, escritorios, lámparas, mesas, muebles para la sala y una televisión. Los niños también necesitan ropa, alimento y juguetes.

Nombrada por: Big Brothers Big Sisters of Central Texas, 1400 Tillery St., 472-5437, www.bbbscentraltx.org



Kelly West - ¡ahora sí!

Eddie Kroll (der.) con su guitarra y Mary Jo Kroll.

EDDIE KROLL

Tras un accidente perdió la memoria

Eddie Kroll, de 26 años, quería tomar clases para convertirse en chef, pero sufrió una grave lesión en su cabeza cuando lo chocó un camión mientras corría a la carretera para revisar a su perro recién atropellado.

La lesión de Eddie le provocó pérdida de memoria y le dan ataques. Su madre, Mary Jo, tiene bronquitis, artritis, escoliosis y otras complicaciones de la salud, pero aún así trabaja para sostener a su familia. Necesitan ayuda para pagar los servicios básicos y comprar comida. La casa necesita arreglos de plomería. La destartalada casa móvil de Eddie necesita arreglos y muebles.

Caso nombrado por: Community Action Inc. of Hays, Caldwell y Blanco counties, 101 Uhland Road, Suite 107, San Marcos, TX 78667, (512) 392-1161, www.communityaction.com



Laura Skelding - ¡ahora sí!

Dillon Firman, de 13 años, le hace cosquillas a Jonathan Craig, de cinco, en la casa de Audrey Powers, donde están viviendo. Dillon es hijo de Audrey. Al fondo se encuentra Patrick Moreno, de ocho años, sobrino de la familia Powers.

AUDREY POWERS

Madre abre las puertas a otras familias

Las necesidades de Audrey Powers son muchas. Ella tiene la custodia de sus tres sobrinos y de su hijo. A pesar de sus graves problemas en la espalda, sigue trabajando medio tiempo en el Wal-Mart y ayudando a otros. Recibió a una familia sin casa: a un padre a quien ella crió cuando era niño con sus tres hijos pequeños. Powers necesita un auto usado, muchas reparaciones en su casa y muebles para la habitación de los niños.

Nombrada por: Austin Travis County Mental Health Mental Retardation Center, 1430 Collier, 440-4051, www.atcmhmr.com



Jay Janner - ¡ahora sí!

Anthony Patterson con su hijo de nueve meses Pharaoh Patterson.

PHAROAH PATTERSON

Ilumina los últimos días de este bebé

Pharoah Patterson, de nueve meses de edad, tiene una enfermedad terminal. Tal vez él no llegue a su primer cumpleaños. Y si lo hace, su esperanza de vida podría alargarse pocos años. Tiene hermanos y hermanas con dislexia y problemas de habla. Vive en una casa casi sin muebles. Su madre, Marlene Fenceroy, se las arregla con lo que tiene, pero necesita un auto para llevar a sus ocho hijos a las citas médicas, una computadora para aprender más sobre la enfermedad de Aproa, y ropa, alimentos y juguetes para los niños.

Caso nombrado por: Hospice Austin, 4107 Spicewood Springs Road Suite 100, 342-4753, www.hospiceaustin.org