REPORTAJE » Fuera de las sombras

(Laura Skelding, ¡ahora sí!)

(Laura Skelding, ¡ahora sí!)

Desde que se implementó un nuevo programa en agosto, más de 300,000 inmigrantes indocumentados han pedido que no los deporten.


Por Dave Harmon
¡ahora sí!

Michell Méndez Medina tomó el examen para la licencia de conducir casi una década después que sus amigos, poco después de recibir la carta de aceptación. Ana Ortiz la recibió en Halloween y ahora planea asistir a la universidad y ser la entrenadora de baloncesto del equipo de su hijo.

Méndez tiene 26 años, es de Honduras y vive en Round Rock. Ortiz tiene 25 años y es de México. Ambas dicen que la carta que recibieron del gobierno federal, que les permite permanecer temporalmente y trabajar en este país, las ayudará a salir de la oscuridad. Este es el programa que dio a conocer el presidente Barack Obama en junio y que ha ayudado a muchos a salir de la sombra.

“Estaba muy emocionada”, dice Ortiz, quien vive en La Grange con su esposo y dos hijos. “Le envié un texto a todos mis primos”.

Más de 500,000 inmigrantes indocumentados en el país han sido aprobados bajo el programa de Consideración de la Acción Diferida para los Llegados en la Infancia (DACA por sus siglas en inglés), incluyendo estas dos mujeres. El programa permite que los inmigrantes indocumentados que entraron al país de niños permanezcan en Estados Unidos dos años sin que los deporten y que soliciten empleo durante su estancia. La mayoría de los estados, incluyendo Texas, también les permitirán sacar la licencia de conducir.

Desde el 15 de agosto, cerca de 48,000 personas en Texas solicitaron y pagaron la cuota de $465. California fue el segundo estado con el mayor número de solicitudes. Sin embargo no se sabe cuántas solicitudes en total se han aprobado.

El Servicio de Ciudadanía e Inmigración de Estados Unidos recibió más de 308,000 peticiones de DACA en los primeros tres meses del programa y para mediados de noviembre había aprobado 53,273. La agencia no ha calculado cuántas personas calificarán, pero otros grupos estiman que serán más de 1 millón. No hay fecha límite para solicitar.

Los inmigrantes que hayan vivido en Estados Unidos desde junio de 2007 califican si tenían menos de 31 años de edad para el 15 de junio, si entraron al país antes de cumplir los 16 y si no tienen antecedentes penales. Además, deben estar inscritos en una escuela, tienen que haberse graduado de la preparatoria o haber servido en las fuerzas armadas. El programa no les da la residencia permanente, la ‘tarjeta verde’, ni les provee el camino para convertirse en ciudadanos.

Los abogados de inmigración y los defensores de la inmigración dicen que el programa está operando sin problemas hasta el momento, a pesar de que a la burocracia en cuestiones de inmigración tiene fama de tardar mucho y de presentar obstáculos. La agencia dice que utilizará el dinero de las cuotas de solicitud para contratar a más personal y en la ciudad de Kansas contratará a 800 empleados para ayudar con el procesamiento de solicitudes DACA.

“Pienso que el programa va bien”, dijo Kamal Essaheb, abogado de inmigración en el National Immigration Law Center, un centro defensor de los inmigrantes. “Hay mucho entusiasmo por el programa”.

Tomás Esparza, abogado de inmigración en Austin, dice que su oficina ha presentado 250 solicitudes de DACA desde agosto. Méndez y Ortiz fueron dos de las solicitantes y “hasta ahora no han rechazado ninguna”.

Barbara Hines, profesora de leyes de la Universidad de Texas y codirectora de la clínica de inmigración de UT, dice que las clínicas gratuitas ayudan a las personas a solicitar el DACA y a éstas se presentan de 40 a 50 personas cada vez. Muchos piden que aumenten el número de clínicas. En éstas un juez y un equipo de abogado voluntarios ayudan a los solicitantes a llenar los documentos.

La administración Obama creó el programa sin la aprobación del Congreso, el cual ha rechazado el DREAM Act en varias ocasiones, el cual abriría el camino para los inmigrantes que llegaron cuando eran niños para que busquen la ciudadanía. Muchos criticaron a Obama por generar un programa de amnistía para atraer a más electores hispanos durante las elecciones presidenciales.

“El Presidente no consiguió que el Congreso aprobara la amnistía, así que ignoró el Artículo 1 de la Constitución y adoptó la medida”, fue lo que escribió en el National Review Online en agosto Mark Krikorian, director del Center for Immigration Studies ubicado en Washington, D.C.

Desde la reelección de Obama el mes pasado, la cual logró con la ayuda del 71% del voto hispano, los republicanos se han dado cuenta de que se necesita un cambio. Algunos republicanos conocidos, como John Boehner, republicano de Ohio y Presidente de la Cámara y Sean Hannity, locutor de las noticias Fox News, han pedido reforma migratoria. Los defensores de los inmigrantes y la reforma migratoria, dicen que ahora hay más esperanza de que aprueben la ley DREAM Act.

Mientras tanto, inmigrantes como Méndez y Ortiz dicen que sus vidas han cambiado gracias al programa DACA.

Ortiz llegó a Estados Unidos cuando tenía 3 años de edad y desde entonces es indocumentada. Dice que un coyote utilizó documentos legales para que entraran ella y su hermana de 2 años. Cruzaron el puente y él le dijo a los agentes que eran sus hijas. Su padre llegó varios años antes y se instaló en La Grange, después llegó su madre.

(Laur Skelding, ¡ahora sí!)

(Laur Skelding, ¡ahora sí!)

Ortiz se crió en La Grange y se graduó de la preparatoria. Se casó con un inmigrante indocumentado y se mudó a una casa móvil cerca de la casa de sus padres, Ahora está divorciada.

Como muchas otras personas que se encuentran en la misma situación, ha aprendido a pedir ayuda al alquilar un departamento, comprar un auto o conseguir empleo, sin necesidad de documentos. Ella ha manejado sin licencia por muchos años, siempre acatándose al límite de velocidad por temor a que la paren y la deporten.

Este estilo de vida le ha costado. La tasa de interés del préstamo que consiguió para comprar un auto fue del 28%. Cuando sus hijos empezaron en la escuela, le fue imposible participar en las organizaciones para padres de familia o ser la entrenadora del equipo deportivo por no tener licencia de conducir, un requisito para que puedan revisar antecedentes.

Ortiz ha trabajado medio tiempo en La Grange y dice que su jefe le escribió una carta de recomendación para su solicitud en DACA. Dice que revisaba en línea diariamente para ver si la habían aceptado o no. Diez semanas más tarde aprobaron su solitud. Ella, su marido, que trabaja escarbando para instalar tuberías y quien aún está en espera de la respuesta a su solicitud, y sus dos hijos viajaron a Dallas el Día de Acción de Gracias.

Previamente este viaje les causaba tensión, debido a la cantidad de policías que patrullan durante las fiestas. Sin embargo, ahora Ortiz tiene licencia.
“Fue un gran cambio”, dijo Ortiz. “Ahora, si te para la policía, es algo rutinario. Me siento más tranquila”.

Ortiz dice que en enero planea inscribirse en el instituto de estudios superiores Blinn College ubicado en Brenham.

Méndez entró a Estados Unidos con una visa de turista cuando tenía 13 años de edad para asistir al funeral de su abuelo y nunca salió. Obtuvo una visa de estudiante, se inscribió en la escuela y vivió legalmente en Florida, Nuevo México y Austin y vivió con su abuela que es ciudadana.

Todo cambió en 2007 cuando su abuela, que solía trabajar en Walmart, no pudo pagar su colegiatura y la visa de estudiante venció. De un momento a otro Méndez era una persona indocumentada en Austin.

“Me di cuenta”, dijo Méndez, “de que ya no podía asistir a la escuela, no podía manejar y vivía sintiendo temor constantemente”.

Los últimos cinco años ha vivido trabajando de niñera, traduciendo documentos para sus amigos y en trabajos que no pagan mucho, mientras que sus amigos han vivido vidas normales sin temer a ser deportados. “Me daba tristeza, porque pensaba que yo podría estar en las mismas condiciones que mis amigos”.

Cuando Obama anunció la aprobación de DACA, Méndez hizo la solicitud inmediatamente, en agosto. Tuvo que recopilar sus documentos de la escuela y otros que comprobaran su estancia en Estados Unidos. Proporcionó huellas dactilares y fotografías para que las autoridades llevaran a cabo una revisión de sus antecedentes.

Para los inmigrantes indocumentados el proveer información personal a las autoridades puede ser aterrador, dijo Méndez.

“Yo sé que muchos no lo solicitan por temor”, dijo. “Ahora el Departamento de Seguridad Nacional sabe todo sobre mí”.

La cantidad de solicitudes DACA ha bajado, pues en las primeras dos semanas de noviembre recibieron 4,500 solicitudes. En septiembre recibían 5,715 solicitudes diariamente. Abogados de inmigración dicen que muchos inmigrantes estaban esperando el resultado de las elecciones presidenciales. El candidato republicano Mitt Romney había jurado acabar con el programa.

Méndez dice que desde que recibió la aprobación ha solicitado empleo en miles de lugares. Tiene una entrevista en un consultorio médico en Round rock y espera que el empleo le permita ganar lo suficiente como para volver a la universidad, ya que quiere ser enfermera.

A pesar de que el permiso DACA se puede renovar a los dos años, Méndez espera que se implemente una nueva ley que le permita ser residente o convertirse en ciudadana. Así, podría viajar a Honduras para visitar a su madre y su hermana mayor que tiene 21 años de edad, a quienes no ha visto en 11 años. “Gracias a Dios existe el Skype”, dijo la joven, refiriéndose al popular servicio de llamadas gratuito en video por Internet.

Acción diferida según las cifras
El número de solicitudes entre el 15 de agosto y el 15 de noviembre no se ha hecho esperar:
■ 4,827 solicitudes diarias
■ 308,935 peticiones
■ 53,273 aceptadas
■ 10,101* negadas, pero pueden volver a hacer la solicitud
■ 47,727 de Texas
■ 212,514 de México
■ 13,769 de El Salvador
■ 5,052 del Perú
Fuente: Servicio de Ciudadanía e Inmigración de EE. UU.

Traducido del Austin American-Statesman

Deja Responder