Jóvenes con futuro

Picture 4Programa XY-Zone motiva a los estudiantes latinos a alcanzar su potencial

Por Gissela SantaCruz,  ¡ahora sí!
Cuando Arturo García llegó a la Preparatoria Reagan en 2006 como estudiante del grado nueve, era un chico tímido con ninguna idea de las oportunidades que lo esperaban en “el mundo real,” (como él lo llama).  Arturo, como muchos otros muchachos de las minorías de bajos recursos, estaba predispuesto a ser parte de las estadísticas que señalan un futuro desolador.
Eso era antes de que se topara con la organización XY-Zone, un programa de Communities in School (CIS, o comunidades en las escuelas) en siete preparatorias de Austin que provee liderazgo y un modelo positivo masculino para más de 250 varones adolescentes en riesgo de deserción escolar.

“De la población total, los chicos de las minorías son más propensos a abandonar la escuela que las chicas”, dijo Suki Steinhouser, presidente de la organización Communities in School en el  Centro de Texas. “Y los chicos de color tienen más probabilidades de desertar que los estudiantes blancos”.

Communities in Schools surgió debido a las cifras de deserción. Esta organización ubica a consejeros y coordinadores directamente con las escuelas del Centro de Texas para ayudar a los estudiantes a superar los problemas que los distraen de alcanzar su potencial de aprendizaje.

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Aunque fue fundada en 1985, fue más tarde que los funcionarios de CIS desarrollaron el programa XY-Zone para responder a la crisis de deserción escolar que enfrentaban los jóvenes quienes carecían de modelos masculinos positivos. Cada semana, algunos miembros del grupo, que puede incluir hasta 50 estudiantes de los grados 9 a 12, se reúnen con un coordinador del programa en la escuela participante. En este ambiente seguro y con la dirección del coordinador, el grupo de jóvenes discute problemas personales, tales como los asuntos con las novias, sobre alguna curiosidad del futuro o simplemente de temas comunes y corrientes.

“Con la desintegración familiar, ya sea por causa de un divorcio, la movilidad o madres solteras, muchos niños no tienen un modelo masculino positivo en sus vidas”, señala René Garganta, director de la Preparatoria Travis, la cual inició un programa XY-Zone este año escolar. “Cuando un niño no tiene ese modelo, se pierde mucho”.

Garganta agrega que en el pasado, un niño posiblemente era influido por sus maestros, la iglesia, su familia y hasta sus amigos.

“Ahora, reciben más influencia de los medios de comunicación y las redes sociales”, dijo Garganta, medios que no siempre dan un mensaje positivo a los jóvenes.

“Muchos de nuestros jóvenes no tienen ejemplos de lo más básico como la caballerosidad o pensar en algo más allá de lo que conocen”, dijo Garganta.

Las cifras de XY-Zone demuestran que el modelo de roles es una buena y necesaria herramienta de influencia. De los estudiantes que han participado en el programa 85% mejora y mantiene sus calificaciones, y 87% mejora y mantiene su asistencia a la escuela.

Los participantes del programa reciben ese ejemplo a seguir de su coordinador de XY-Zone. Cada participante recibe de este adulto consejos para combatir las influencias negativas.  Durante una reunión horas después de la escuela el jueves 21, Arturo contó algunos de los cambios que ha experimentado a través del programa, incluyendo el ser aceptado al Instituto Lincoln, una escuela técnica de calefacción y aire acondicionado, algo que nunca había considerado Arturo.

“Quiero algún día poner mi propio negocio y tener éxito”, confesó Arturo con orgullo. Sentado a su lado Wilton Harris, su coordinador de XY-Zone, de inmediato sugiere que Arturo puede lograr mucho más que eso.
“Vas a ser un empresario con mucho éxito, estoy seguro de eso. ¿Pero sabes lo qué pienso? Creo que vas a ser un gran político. Tienes los ingredientes de un gran político”, le dice Harris con una sonrisa convincente. Arturo responde al asentir con la cabeza.

Para los muchachos como Arturo, XY-Zone significa tener un lugar seguro donde se pueden plantear preguntas desconcertantes sobre la adolescencia y obtener respuestas, donde un adolescente puede sentirse acogido y reconocido, recibe apoyo para seguir estudiando y aprende cómo romper el ciclo de la pobreza.
El coordinador de XY-Zone en la Preparatoria Lanier, Cecilio Valderrama recuerda la historia de un ex participante del programa, Rudy.

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“Rudy era un niño de Colombia que estaba teniendo dificultades con la escuela debido a las barreras del idioma y muchos otros problemas en casa”, recuerda Valderrama. “Su padre estaba ausente. Su madre trabajaba todo el tiempo para  ganarse la vida, pero no siempre tenían lo suficiente”.

Valderrama dijo que Rudy estaba a punto de desertar porque no veía el valor de graduarse pues pensaba que no sería capaz de conseguir un buen trabajo ya que no era un residente legal.

Valderrama lo animó a participar en el programa prometiéndole aperitivos y bebidas como incentivos. A través del programa, Valderrama fue capaz de darle una orientación sobre lo que tenía en su poder: inteligencia, talento y oportunidades. Pocas semanas después de unirse al grupo, Rudy mejoró su asistencia a la escuela significativamente y sus calificaciones mejoraron lo suficiente para también unirse al equipo de baloncesto. Rudy se graduó y asistió al Austin Community College (ACC).

“La última vez que lo vi hace un año o dos, él estaba trabajando en un estudio produciendo música. Eso es lo que estudió en ACC”, dijo Valderrama. “Estaba muy bien”.

La clave para muchos de los participantes del XY-Zone es tener el apoyo de otros jóvenes que pasan por algo similar, pero especialmente de un modelo masculino  positivo. Para los jóvenes de XY-Zone, ese modelo lo encuentran en los coordinadores.

“Es como mi segundo padre”, dice Arturo acerca de Harris. “Él me da consejos acerca de mi futuro y lo que está sucediendo. Y desinteresadamente nos escucha”. Harris apunta que su trabajo es recordarle a los miembros que “sí se puede”.

“Tal vez algunos de nuestros estudiantes tienen el apoyo de seguir estudiando o de soñar y hacer realidad sus sueños en sus hogares, pero muchos no lo tienen”, dice Harris. “Mi papel es de ser una voz más para los que ya tienen el apoyo y ser una voz mucho más fuerte para los que no la tengan”.

Harris agrega que él piensa que todo ser humano tiene el potencial de lograr éxito.
“Yo les digo a mis muchachos que en ellos hay grandeza. Y les pido que si no la ven, que me den la oportunidad de ayudarlos a encontrarla”, dice Harris.

XY-Zone está en siete preparatorias: Travis, Crockett, LBJ, Lanier, Reagan y Eastside Memorial en Austin, así como en  Lehman de Kyle. Cada uno de los 250 miembros debe seguir con énfasis los valores del programa: respeto, responsabilidad, buenas relaciones, ejemplos/modelos y contribución a la comunidad.

“Sobre todo, uno tiene que tener  respeto por sí mismo, y luego respetar a todos a su alrededor para desarrollar buenas y saludables relaciones ya sea con sus novias, con sus maestros, con sus familias”, dice Harris. “Pero es importante también ser algo positivo en su comunidad, y dejar ver a otros el impacto que uno puede tener, para animarlos a que ellos también hagan algo positivo en sus comunidades”.

Durante el año escolar los miembros del programa visitan universidades, empresas y participan en actividades a través de los servicios comunitarios mensuales obligatorios. Cada mes, los grupos de XY-Zone de cada escuela se reúnen para realizar una actividad comunitaria, como dar comida a personas sin hogar.

“Es increíble ver la emoción que sienten estos jóvenes cuando alguien que tiene tan poco les da las gracias y el reconocimiento de haberles mejorado sus vidass sólo por un día”, dice Harris. “Eso es tan impactante, que nuestros jóvenes pueden ver el valor de su existencia”.

Las experiencias han sido tan positivas para Arturo, que cuando entró su hermano menor Roberto García, de 16 años, a la Preparatoria Reagan por primera vez, lo reclutó al programa.

“En mis casi cuatro años con el programa he tenido tantas experiencias tan buenas y he conocido tantas cosas nuevas, que tuve que compartirlo con alguien”, dijo Arturo. “Le platiqué a mi hermano sobre el programa y le dije que tenía que convertirse en miembro”.

Roberto lleva dos años con el grupo e igual que Arturo, ya ha visto grandes cambios en sí mismo.
“Antes, sólo me gustaba pasar el tiempo en mi cuarto”, recuerda Roberto. “No tenía ni idea de lo que había en este mundo. Nunca pensaba en las oportunidades que uno puede tener, los trabajos que uno puede lograr”. Ahora, Roberto es parte del equipo de corredores y de atletismo de la Preparatoria Reagan.

“Después de ayudar en varias actividades comunitarias con el grupo, reconocí que hacía buenas cosas para otra gente pero también era tiempo de hacer algo bueno por mí mismo, pensé si me cuido a mí mismo, podría seguir ayudando a los demás”, dice Roberto, quien sueña con ser científico. “Con el programa, he aprendido cómo estar más motivado para mejorar mi vida y la de los demás”.

gsantacruz@ahorasi.com; 912-5991

XY-Zone

Programa gratuito de liderazgo y apoyo de los compañeros para los varones adolescentes en riesgo de deserción en las preparatorias de Austin: Crockett, Eastside Memorial, Lyndon B. Johnson (LBJ), Lanier, Reagan, Travis, y Lehman (en Kyle).
Para más información llama a la oficina de Communities in Schools (Esuelas en la comunidad) ubicada en la escuela de tu hijo, o llama al  462-1771.

Empezando temprano

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La realidad de que los latinos jóvenes figuran en las cifras más altas de la deserción escolar no significa que no haya esperanza para varones adolescentes.
Algunas organizaciones locales se enfocan en prevenir la deserción, como las siguientes:

Boys Scouts of America,

La próxima semana, te damos más información sobre esta organizaciones que por más de 100 años ha ayudado a alcanzar su máximo potencial a chicos de casi todas las edades.  Para más información o para encontrar un concilio local, llama a Mike Lira, director distrital al 944-7754.

  • Boys and Girls Club, ofrece una variedad de programas para jóvenes. 444-7199, www.bgcaustin.org
  • Breakthrough  Austin, programa que brinda ayuda a jóvenes que serán los primeros de su familia en llegar a la universidad. Para más detalles llama al 692-9444 o visita www.breakthroughaustin.org
  • Big Brothers, Big Sisters, reúne a niños con mentores para compartir un impacto positivo. 472-5437, www.bbbscentraltx.org

Otras organizaciones se enfocan en dar una segunda oportunidad a quienes han dejado la escuela, pero buscan mejorar su futuro cpm ima educación y trabajo, como:

— Gissela SantaCruz

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One Response a “Jóvenes con futuro”

  1. maribel Giraldo Says:

    hola quisiera estudiar en jovenes con futuro graciass

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